¿A quién le confiaría su vida, dado el caso requiriera de una operación a corazón abierto, a un cardiólogo o a un cirujano cardiovascular?. Por lógica y por lo regular los humanos empleamos los servicios de gente especializa y mejor si son exprtos. De ahí el refrán «zapatero a tus zapatos». Entonces, ¿por qué tantos políticos se empecinan en no cumplir al elemental norma?. ¿Es que alguien cre que los que actualmente desempeñan cargos cuya responsabilidad sea velar por la seguridad y en especial la del tránsito de vehículos sean expertos o al menos versados en la materia?.
Vaya si no llevamos tiempo de estar en las mismas. De ahí los chapuces, improvisaciones, operativos sacados de la manga y los espectáculos de siempre montados en el afán de darnos atol con el dedo en vez de resolver los grandes problemas que en materia de tránsito seguimos sufriendo. Ojalá me equivoque, pero el camionetazo del viernes 29 de febrero de «la Cubanita», de la vuelta «El Chilero», tiene todas las características de ser un accidente más. Escribía este comentario cuando se producía otro con el saldo de un muerto y 70 heridos y a otro bus de la «Esmeralda» se le desprendía el tren trasero en plena Calzada Aguilar Batres, lo que demuestra que las aisladas medidas de «revisarlos» no pasan de ser más de lo mismo y con los mismos resultados.
Así de fácil. Como se ve y se oye. Podrán multar a 150 pilotos diarios en sus mentadas «verificaciones», pero al salir a la carretera seguirá sobrecargando los vehículos, como correrán como si los perisguiera el diablo. Podrán decir que la policía de Covial la pasarán a otra dependnecia; que reforzarán las medidas de control; que chequearán lo de haber pagado el seguro, que ya no habr´na camionetas «piratas» y tantas cosas más, pero ¿alguno de tantos funcionarios sabrá que mientras no se pongan controles automáticos de velocidad a lso vehículos; que no trabajen en perfectas condiciones mecánicas; que hasta no dejar de emitir tarjetas de James Bond, «licencias para matar» o que los seguros y confiables conductores de vehícuos no «nacen» sino «se hacen», vamos a seguir en las mismas?.
A estas alturas, los funcionarios de turno no se han dado cuenta o a propósito se hacen los babosos, que cada vez que abren la boca, los «empresarios» del transporte colectivo se ríen o se burlan de ellos a sus espaldas, puesto qeu sus declaraciones están muy lejos de ser la realidad. No es modificando leyes, haciéndolas más duras como dicen los diputados, se va a lograr controlar la espantosa accidentalidad que llevamos tiempo de sufrir. Por ejemplo, ¿de qué sirve que la ley multe con Q. 500 al chofer que ante bolo, si no hay sistemas, métodos o controles que lo detecten y lo castiguen?. ¿Para qué diablos se exige que para ser chofer «profesional» y así conducir un vehículo pesado o colectivo, tener al menos 5 años de experiencia, si a tanates los montones se extienden a patojos de 18 a 21 años?. Es tiempo entonces de ser el hazme reír. Nadie, con dos dedos de frente, puede creer que con seguir haciendo lo mismo van a obtener distintos resultados, sin contar con gente seria, conocedora y experta en la materia.