Yo sólo querí­a una cerveza


El alcalde de un municipio del litoral nordeste de Brasil confesó ante autoridades de su estado que robó dinero público destinado entre otros a salud y educación para pagar gastos propios y de aliados, entre ellos cerveza para fiestas privadas.


De acuerdo con la revista semanal Isto, el alcalde de Pirambú, área turí­stica con playas y dunas en el litoral de Sergipe, se convirtió en «una inusitada excepción a la regla» porque actuó «bien diferente» frente a pruebas si se compara con la mayorí­a de los polí­ticos al confesar: «Robé de verdad».

Se indicó que el alcalde Juárez Batista se presentó ante el Ministerio Público y la Policí­a de Sergipe para dar detalles de como desvió dinero del erario público y pagaba gastos suntuosos particulares y de aliados.

Juárez confesó que pagaba desde un automóvil último modelo para uso privado hasta la cerveza para fiestas que tení­a con amigos los fines de semana.

Dinero para comida en escuelas era utilizado para las compras de su casa y de aliados polí­ticos, para pagar cuentas telefónicas de miles de dólares y hasta de su doméstica, además de dar apoyo a sus campañas polí­ticas.

Batista fue electo en 2004 con 2.800 votos y habí­a sido escogido ’a dedo’ como candidato por su antecesor, André Moura, quien ejercí­a el poder verdaderamente, confesó el polí­tico, quien se dijo «cansado» de las irregularidades de su ’padrino’.

Entre otras cosas admitió que debí­a pasar a Moura mensualmente comisiones equivalentes a 16.100 a 268.800 dólares con dinero de secretarí­as de Acción Social o Salud, principalmente, según los fiscales.

Pirambú tiene ingresos importantes por turismo y la explotación del petróleo en su litoral, por la que recibe apenas de ’royalties’ más de 530.000 dólares mensuales. Sin embargo, buena parte de su población es muy pobre y siete de cada diez niños vive en la miseria.

Desde el mes pasado el municipio está bajo intervención judicial.