Ya pasó… ¿y ahora?


Otro 15 de Septiembre pasó, igual que en 188 ocasiones anteriores, con los festejos que muchos acostumbran para celebrar, supuestamente, la independencia que nunca llegó.

Héctor Luna Troccoli

  Respeto el criterio de los que festejaron, a los patojos que bailaron en un desfile carnavalesco y aún respeto a quienes creen que gozamos, desde 1821, de una independencia real, cuando lo que cambió fue el nombre del dominador: España, para ser sustituido durante mucho tiempo por los Estados Unidos, a quien, con el paso de los años, se le han sumado, la oligarquí­a criolla, el Ejército, los dictadorzuelos, los malos polí­ticos, los ladrones, los corruptos, los dueños de la impunidad, los gobernantes y funcionarios del Estado que se enriquecen a la sombra del poder, los jueces venales y mas recientemente, las maras asesinas y el narcotráfico criminal, entre otros.

 Precisamente el miércoles de festejos se vieron dos caras de la moneda de lo que es hoy el paí­s: por un lado, en la zona 1, la marcha carnavalesca, seguida por entusiastas padres, hermanos, novios, amigos y curiosos de quienes desfilaban, la mayorí­a de ellos con el orgullo de que estaban siendo vistos y oí­dos, pero, como lo demostraron varias encuestas realizadas por medios escritos y televisivos, no tienen idea de lo que realmente fue la llamada «independencia», al extremo que en el sondeo realizado por Prensa Libre, algunos afirmaron que el personaje más importante de nuestra independencia habí­a sido Benito Juárez. ¡Hágame el favor!

  Por otro lado, en la zona 11, en el Centro Comercial Tikal Futura, cientos de guatemaltecos huí­an despavoridos de las balas que supuestamente se cruzaban entre agentes de seguridad y narcotraficantes. Al final, fuera de las declaraciones oficiales de que la movilización masiva del Ejército y policí­a era para capturar a un narco, no se ve nada claro, lo cual me recuerda el caso de los famosos helicópteros de feria que fueron decomisados en Fraijanes, lo que cualquiera creerí­a es un chiste de mal gusto si no fuera por la seriedad del caso. El problema de Tikal Futura es que no se lograron resultados, pero sí­ se puso en peligro la vida de mucha gente inocente que aprovechó el feriado para ir a ese lugar.

  Los festejos de la llamada «independencia», demostraron claramente que la minorí­a criminal (un narco y 12 guardaespaldas), pueden más que cientos de policí­as y militares, con todo y helicóptero de verdad, que solamente capturaron a cuatro personas, que posiblemente los tribunales dejen libres, mientras un elemento de la PNC de 30 años, murió por las balas que le dispararon, llenado de luto a otra familia humilde de Guatemala.

 

Así­ son las cosas. Ya pasó el 15 y ahora qué. Seguimos con un Estado débil, acosado por la minorí­a de los malos que hacen lo que quieren, aunque eufemí­sticamente se diga que los buenos somos más, pero que lamentablemente no podemos o no queremos derrotar a ese mini imperio de la maldad que aún nos sigue destruyendo, 189 años después.

A PROPOSITO. México ha gastado más de 252 millones de dólares (unos Q2,160 millones), en los festejos de los 200 años de su independencia, en tanto el narcotráfico ha dejado una secuela de 26 mil muertos durante la actual administración del presidente Felipe Calderón. Alguien dijo que al pueblo hay que darle pan y circo, lo malo es que aquí­ y allá sólo se le da circo.