Ya no más promesas vací­as


Editorial_LH

Cuando los guatemaltecos esperamos que los polí­ticos cesen con su actitud de prometer en forma vací­a, sin explicar nunca ni el cómo ni mucho menos el cuánto costará cada una de sus ofertas electorales, vemos que los candidatos que se enfrentan por los votos de la segunda vuelta no cambian de tónica y persisten en la misma cantaleta de ofrecimientos totalmente vací­os que nunca son explicitados de manera que la población pueda saber realmente qué puede y debe esperar del futuro gobierno.

 


Sabemos que nunca nos dirán cuán difí­cil se vienen los tiempos ni la necesidad de que todos hagamos nuestro aporte y sacrificio para levantar al paí­s porque la tónica es dejar que la gente crea que el problema será resuelto simplemente si los elegimos. Pero es indispensable que sepamos cómo piensan manejar el problema económico que es mundial y que en Guatemala nos pasará la factura por el grosero endeudamiento que se produjo en este gobierno de Colom.

Mientras más alta es la deuda pública, más difí­cil se ha vuelto la situación de aquellos paí­ses que tienen que destinar buena parte de sus recursos a cubrir sus obligaciones con los prestamistas. Europa es un clarí­simo ejemplo de cómo se han tenido que adoptar medidas muy severas en perjuicio de la gente más necesitada, algo así­ como cuando a América Latina se le impuso aquel famoso programa de ajuste estructural dictado por el Fondo Monetario Internacional y que se tradujo en la supresión de programas sociales, además de la piñatización de los activos del Estado que fueron vendidos a precio de quemazón a los amigos y socios de los gobernantes de turno.

Es urgente que los candidatos presidenciales aborden la temática de sus planes en términos financieros para asumir lo que se nos viene con cualquiera de las dos propuestas. Oyéndolos, uno piensa que los recursos son ilimitados y que no hace falta ningún ajuste porque cada uno sale con ideas más descabelladas y costosas, soltadas al aire con la mayor irresponsabilidad y sin estimar siquiera lo que puede costar cada una de esas genialidades que se inventan para atraer votos de incautos electores que no se detienen a pensar en la tomadura de pelo.

Literalmente ahora podemos decir que la Magdalena no estará para tafetanes durante los primeros años del próximo gobierno porque la crisis mundial nos va a golpear severamente por el manejo desordenado de las finanzas durante este gobierno, cuando se rompió la famosa y cacareada disciplina fiscal del paí­s. No obstante, los candidatos siguen ofreciendo el oro y el moro porque hoy por hoy lo único que les importa es atraer votos a su causa aunque sea a base de engaños.

Minutero:
Lo mismo con un pasaporte 
que con la identificación; 
aquí­ se hacen por deporte 
trinquetes y corrupción