El día 26 de junio de 2007 se publicaron en elPeriódico los resultados de una encuesta relacionada al proceso eleccionario guatemalteco. Una de las preguntas que se hizo a mil personas, a nivel nacional, entre el 6 y el 17 del mismo mes, es la siguiente: ¿Cuál es el principal problema de Guatemala?
Las respuestas, a 10 opciones dadas, fueron diversas. Las 4 respuestas con mayor porcentaje fueron: Inseguridad 51.5%, Pobreza 22.4%. Desempleo 11.2% y Costo de vida 8.9%. Me llama poderosamente la atención, el hecho de que Educación sólo tuvo 0.7%; ni siquiera el 1% alcanza la preocupación por el tema Educación. Creo que por tal razón, es importante analizar este resultado desde el punto de vista psicosocial. ¿Por qué la gente no cree que la educación en Guatemala es un problema principal?
El modelo de Jerarquía de Maslow inicia en lo más elemental, una base muy amplia que representa todas las necesidades básicas y físicas del ser humano para poder sobrevivir y tener lo MíNIMO MATERIAL para satisfacer esas necesidades. Aquí no hay gustos ni deseos personales cumplidos o satisfechos. Todos sabemos lo que significa eso para la población tanto en las ciudades como en las áreas rurales. Debido a la violencia rampante, es difícil hablar del tercer escalón que habla del AMOR de y para uno mismo y hacia otras personas. Así sucesivamente, pasando por ESTIMA y llegando al final con AUTOREALIZACIí“N. Entonces la primera consideración es que las 4 respuestas citadas tienen relación directa a los primeros dos escalones del Modelo de Maslow. Si no están satisfechas las necesidades sentidas inmediatas, más básicas, tanto psicológicas como físicas/materiales para tener una sobrevivencia más o menos satisfecha, es muy difícil pensar en algo que es abstracto y cuyos resultados no son visibles si no a más mediano o largo plazo, como es el proceso educativo.
Sólo en momentos de elecciones populares se utilizan frases como «La educación es la base de la sociedad», «Los maestros son los pilares de la educación», «Prometo dar énfasis al presupuesto social y aun más para la educación». Sin embargo, en la realidad resulta que no hay consciencia para hacer la re estructuración necesaria de ese Ministerio y que permita que todas esas expresiones puedan hacerse realidad. La conciencia tiene que ser a nivel local, municipal y nacional. La actitud tiene que ser que el progreso de los maestros en lo particular, tiene que superar los primeros dos escalones del Modelo de Maslow. Si no, la solicitud de más presupuesto, 3.5% a 4% del PIB (Producto Interno Bruto) jamás será suficiente. Se necesita una reestructuración que permita que eso suceda y no añadir más parches para tapar hoyos existentes.
Insisto nuevamente que en un Plan de Nación con Visión y con una misión bien clara para ejecutar dicho plan, es necesario declarar abiertamente que todo el proceso educativo será el CENTRO de acciones realizadas por parte de todas las dependencias del Estado durante los próximos cuatro años. Ojalá se pudiera decir los próximos 25 años. El liderazgo tiene que venir de la persona, el Presidente de Guatemala elegido por el pueblo.
El Gobierno no debería tener que firmar un pacto colectivo con los maestros, debería salir espontáneamente dando énfasis a los renglones de remuneración y beneficios para los maestros. Así demostraría que realmente se da prioridad a la Educación. Obviamente los maestros darían lo mejor de sí en una reestructuración del sistema educativo donde, por ejemplo, tuvieran más tiempo para preparar mejor sus clases y formando equipo con sus colegas y con el Director de su escuela o área como un simple ejemplo de reciprocidad.
En conclusión: 1. Pongan en práctica el Consejo Nacional de Educación formado por educadores notables. 2. Más presupuesto ahora para el Mineduc no necesariamente significa mejor educación. Hay que reestructurarlo para eficientizar el gasto. 3. Demuestren que la Educación es prioridad, diciendo Cí“MO van a hacerlo.
La Educación tendrá prioridad, únicamente si se llegara al tercer escalón de Maslow y se continúa subiendo.