Y va de nuevo?


Lo hecho, hecho está. «Un segundo del futuro es más importante que un año del pasado». En la primera vuelta electoral, la ciudadaní­a evaluó y decidió por quienes ejercí­a su deber y derecho de votar. Los resultados ya son públicos, independientemente que existan aspectos que pudieran no ser del agrado de algunos ciudadanos, eso está concluido, preocupémonos del futuro.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

El pasado en general y lo que hayamos realizado en lo personal es parte de nuestra experiencia, es el estí­mulo para pensar, decidir y optar por lo que nuestra conciencia y nuestro intelecto nos indican deben ser nuestras futuras acciones. El hecho que ya no recibamos cuatro papeletas, que no tengamos la posibilidad de elegir diputados, alcaldes y corporaciones municipales no puede ser motivo para que no concurramos a votar el 4 de noviembre.

Quienes ejercieron el deber y el derecho por un binomio distinto a los dos que obtuvieron los votos suficientes para estar presente en esta segunda vuelta electoral, deben concurrir con mayor cuidado y con mayor interés cí­vico porque nuestro paí­s merece nuestra participación, nuestra decisión para determinar el binomio que en el futuro presida el gobierno de la República.

Ningún candidato, ningún partido es dueño de nuestro criterio, de nuestro voto. Los votos obtenidos por un partido o un candidato en la primera vuelta no son endosables, los ciudadanos en particular y el pueblo en general son los que eligen, el voto es secreto y la propiedad o el derecho de cada ciudadano.

Ambos binomios son sumamente distintos y la obligación de cada uno de nosotros es analizarlos en sus múltiples aspectos. Una persona como en mi caso, con 69 años, con múltiples años invertidos en la dirigencia empresarial, como director en la Cámara de Comercio, de la Asociación de Amigos del Paí­s, de las asociaciones de transporte y especialmente como director y dos veces presidente del CACIF, está aún más obligada a analizar y compartir sus criterios.

Por supuesto, mi análisis también se basa en las vivencias que se derivan de haber sido desde 1990 hasta el 2004 miembro del comité ejecutivo de un partido polí­tico vigente, dos veces diputado al Congreso y durante cuatro años Vicepresidente Constitucional de la República, en el anterior gobierno.

Todos debemos analizar detenidamente a cada uno de los integrantes de los dos binomios presidenciales, debemos ver al hombre, su experiencia y su pasado, su vida privada y pública. Todos sabemos que se elegirá un Presidente y un Vicepresidente, la esposa de cada uno de ellos es también sumamente importante. Una persona independientemente de cual sea su profesión o trabajo comparte con su cónyuge, con su media naranja, más que con cualquier otra persona. El Gabinete ?en un gobierno? es el equipo de trabajo para desarrollar y ejecutar las acciones de gobierno, la esposa, la compañera, es la amiga, la confidente, el apoyo emocional donde todos los dí­as y especialmente en las noches, el Presidente y Vicepresidente, supuestamente, se acogen y por consiguiente comparten con ella sus vicisitudes, inquietudes, alegrí­as y preocupaciones.

La familia, los hijos, los yernos, los padres y hermanos son elementos que pesan e influyen en el actuar de los seres humanos. El Presidente y Vicepresidente son eso, seres falibles, que como es natural viven y conviven dentro de su núcleo familiar; por consiguiente, nuestra evaluación de por qué binomio debemos votar debe incluir un análisis, una ponderación de la esposa y la familia de quienes serán el Presidente y Vicepresidente de la República.