La campaña de «autobuses ateos» que arrancó en Londres, proclamando que «probablemente Dios no existe» y que hay que «gozar la vida», se ha internacionalizado, con el lanzamiento de iniciativas similares en varios países, entre ellos España, Italia, Canadá y Estados Unidos.
En Londres, 200 autobuses circulan desde el 6 de enero, hasta principios de febrero, llamando a los londinenses a «dejar de preocuparse y gozar la vida», porque «probablemente Dios no existe».
Otros 600 recorren decenas de ciudades del Reino Unido, entre ellas Manchester, Leeds, York (norte de Inglaterra), Birmingham (centro), así como Swansea (Gales) y Glasgow (Escocia), indicaron los organizadores de la campaña.
Ese mensaje ha sido retomado en autobuses de Barcelona, mientras los ateos y agnósticos italianos van más lejos.
«La mala noticia es que Dios no existe. La buena es que no se necesita», proclamarán desde el 4 de febrero dos autobuses en Génova, norte de Italia, financiados por la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas.
También en Washington D.C. y en ciudades canadienses circularán «autobuses ateos», confirmó Hanne Stinson, que preside la British Humanist Foundation (Fundación Humanista Británica), patrocinadora de la campaña.
En cambio, una campaña similar que trató de lanzar la Fundación Atea de Australia fue prohibida, añadió.
La «campaña atea» nació casi de broma. Su «madre» es una joven periodista inglesa, Ariane Sherine, que llamó en su blog en el diario británico The Guardian a donaciones para pagar una publicidad en un autobús que contrarrestara las de grupos religiosos, que amenazan a los descreídos «con quemarse en el infierno».
Fue esa amenaza la que la motivó – cuenta Sherine en su blog – a lanzar un llamamiento para recaudar 5.500 libras (6.000 euros, 8.250 dólares) para una campaña publicitaria de dos semanas en un autobús londinense.