¿Y dónde está el piloto?


Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.

Quevedo.

Estamos finalizando un año más. Una oportunidad negada a miles de guatemaltecos que perdieron la vida producto de la violencia. Según la Procuradurí­a de Derechos Humanos, en Guatemala este año se registran alrededor de 6 mil asesinatos. Entre ellos más de 680 mujeres. Otros perdieron su trabajo, bienes, familias y salud; también producto de la violencia. La que es obligación del gobierno combatir ya sea con inteligencia o sin ella, pero debe brindar a los guatemaltecos seguridad y certeza de vida para trabajar y producir.

Edith González

«Dios quiera que en los próximos meses comiencen a percibirse avances en el combate a la delincuencia», declaró el Presidente a periodistas a finales de noviembre pasado, tras pedir «paciencia» a los guatemaltecos en el tema de seguridad pública.» Y ante esta oferta de esperanza, muchos prefieren andar armados para defenderse o atacar, pero todos poniendo en peligro la vida del resto. Empresarios del transporte estiman que entre enero y noviembre perdieron la vida 125 taxistas,

Tenemos sobre nosotros ya el fantasma de la economí­a, con productos más caros lo que preocupa a quienes debemos pagar por ellos, además de pagar por los que solo extienden la mano para recibir de la mal llamada «cohesión social». Pues una verdadera cohesión deberí­a funcionar dando y dando.

No precisamente nuestros recursos a cambio de secuestros, delito récord con el que cierra el año nuestro paí­s, 185 según la policí­a, 43 casos más reportados que en el 2007.

El nuevo año nos recibe con una crisis económica-social, de la que hemos empezado a sentir sus efectos, menos remesas, menos turismo, menos recursos, a cambio de más asesinatos, robos, secuestros, manifestaciones y paros.

Algunos miran una oportunidad para cuidar lo que se tiene, para aprender a hacer más con menos y recomiendan hablar con la familia de temas económicos Comprar lo necesario, ceñirse a un presupuesto, no consumir alcohol, cigarros, ni parrandear. Encontrar formas creativas de ganar dinero. Pagar las deudas, elaborando un plan y no endeudarse con las tarjetas de crédito, las que se pagan caro luego, sumándoles los intereses. La mejor forma de salir es no entrar.

Aumentar los activos y mantenerse alerta, dándose espacios para descansar, convivir y pensar; cuidando el trabajo, como a la vida. Es momento de convertirnos en empleados indispensables, con iniciativa. Es tiempo de dar más, conservando lo mejor de nosotros, nuestro potencial de producir y mantener a nuestra familia con honradez y dignidad.