Y Carlitos ¿A quién le importa?


GLADYS_MONTERROSO

“Lo que se hace a los niños, los niños harán a la sociedad” Karl Mannheim

He seguido con sumo interés el drama de Carlitos, según noticias, todo inició cuando el padre, quien desde el primer momento desconfío de su paternidad, empezó a cuestionar la misma, leyendo un reportaje de elPeriodico, no sé si estoy fallando en mi percepción, si es así pido disculpas, pero he observado un sometimiento por parte de la madre, a las dudas del padre, ¿Se tratará del típico acto machista guatemalteco?

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es


Esa es mi impresión; continúa el proceso judicial, primero descubren por las pruebas de ADN, que Carlitos no es su hijo, ¿Qué los  llevó a esos extremos? En ningún reportaje se menciona presentimiento, un aviso del corazón, o cualquier sentimiento emotivo, no, solamente la duda derivado de los rasgos físicos, este aspecto me empezó a llamar la atención, y confirmé mi sospecha, con los reportajes de la semana pasada,  sentí una gran decepción, ¿Qué veo? Dos imágenes: Una familia felizmente integrada, y otra madre que llora, leo, y ¿Qué encuentro? Una madre satisfecha de haber encontrado a su hijo biológico (normal), que apenas menciona a Carlitos la gran víctima de esta historia macondiana, típica guatemalteca, y la madre biológica de Carlitos, llora por la pérdida de Denis, dice haber visitado a Carlitos quien termina en una casa cuna, pero su corazón esta con Denis,  pues duda que Carlitos sea su hijo, y pide una nueva prueba. Pero no recibe a Carlitos, a Denis, sí lo reciben inmediatamente. ¿Qué observo como ser humano? Que a ambas familias han despreciado a Carlitos por el simple hecho de ser morenito, tener ojos chinitos y oscuros, y cabello lacio,  naturalmente, y dada nuestra cultura discriminatoria, él no encaja en el tipo deseado para recibir amor y caricias, por lo menos por parte de los involucrados,  ¿Quién le explica, a su corta edad, que de un día para otro ha perdido todo lo que él creía parte de su vida? Nadie, si tan solo tiene 2 añitos, ¿Se pondría usted un momento en la mente y corazón de Carlitos? ¿Qué sentiría al no tener sentido de pertenencia? Es sumamente doloroso, ser discriminado, sin entender el por qué nadie le acepta, ¿No me aman por qué soy el típico chapín, del montón? ¿Aunque un día gane medallas de plata? Eso no cambia nada, la masa siempre será la masa, y nadie quiere ser parte de la masa, por eso, nos pintamos el cabello, (Yo dejé de hacerlo) nos ponemos lentes de contacto de colores, y fingimos ser altos y delgados, estereotipos creados magnificando una belleza inexistente, porque la verdadera se encuentra en el interior, lo demás es lo de menos, me identifico con Carlitos, yo soy Carlitos, nací morenita, tengo ojos negros, no soy alta ni delgada, pero a mi edad, eso no tiene importancia, cuando niña sí lo tenía, aunque era otra época, tuve un hermano rubio, y a él no le cortaban el cabello, a mí sí, a él le hacían bucles, a mí no, porque era negrita, siendo muy niña, descubrí las grandes diferencias, mi madre era de tez clara, observando un lechero, lo vi tan blanco, y tiznado, que le dije- Mama, aquí estamos usted y yo- ¿Por qué? Me preguntó, porque usted es el lechero, y yo soy el tizne, le dije, -vos solo hablas babosadas- me contestó, ingenuamente, me hinqué y le pedí a Dios me volviera blanca, para ser amada (era una inconsciencia, lo sé). Son situaciones de las que no escapamos los del montón, olvidé el incidente, pero al leer el drama de Carlitos vino a mi memoria lo que yo sentí, no sé qué piensa usted, pero Carlitos es un ser humano, está vivo, merece abrazos y amor, que no va a tener con dos mujeres que han demostrado una gran desprecio por él, ninguna de las dos lo aceptó ni lo acepta, ¿Cuál es su pecado? Ser morenito, pelo liso y ojos típicamente chapines.