DESDE LA REDACCIí“N
El nombre de íngrid Betancourt salió de la selva colombiana a estar en las primeras planas de todo el mundo. El secuestro en ese país tenía el rostro de la ex candidata de ascendencia francesa, y con su liberación se vienen varios escenarios políticos que vendrán a modificar las piezas del ajedrez.
El periodista colombiano Enrique Patiño hizo un análisis sobre los temas vitales que cambian con la liberación de estos rehenes, mismo que me permito reproducir algunos de sus oportunos argumentos que deben ser tomados en cuenta.
– Uribe. Acosado por las acusaciones de que su reelección en el 2006 fue posible gracias a la compra de votos de congresistas, con un congreso infiltrado por la parapolítica y con un panorama económico ya no tan favorable, el Presidente encuentra en el escenario de la liberación de íngrid Betancourt y de los otros 14 liberados su mayor respiro y quizás su salvación definitiva. Si por algo fue reelegido fue por continuar con su promesa inicial de acabar con la guerrilla. (…) Tardó seis años en asestar los golpes más contundentes a la guerrilla, pero ahora que los ha conseguido puede dar por justificada la enorme inversión militar durante sus sucesivos mandatos y, de paso, desviar la atención sobre los temas no aclarados de su reelección.(…) La pregunta es si ahora que consiguió quitarles los mayores botines políticos a la guerrilla, tendrá algún otro escenario en el que sea visto como imprescindible.
– íngrid Betancourt. Durante las últimas encuestas para determinar los posibles candidatos presidenciales, íngrid Betancourt ha puntuado con un índice de favorabilidad alto. (…) Símbolo de la tenacidad y de la entereza, sus palabras después de la liberación han sido duras y a la vez mesuradas, en un ejemplo de equilibrio incluso en medio de la tragedia.(…) Quizás no haya lugar en el mundo donde no se conozca ya su nombre y donde no se le abran puertas. (…) Lo que la impulsará a convertirse en figura política imprescindible y posible candidata presidencial es su carácter y la posibilidad de ser ella quien cierre el ciclo de búsqueda de la paz con su personalidad humanista y radical al mismo tiempo.
– Las FARC. Aunque no estén derrotadas definitivamente, es obvio que han perdido su capacidad de negociación y más después de que con este golpe del Ejército Nacional perdieran a sus mayores botines políticos. Sin gobiernos ya con quiénes negociar después del distanciamiento de Venezuela y Ecuador, sin cartas claves para jugarse una salida negociada o un despeje político, se verán obligados a negociar con las manos atadas para conseguir beneficios a cambio de los secuestrados que les quedan. (…)
– Los mediadores. Aunque es difícil que una operación de este tipo se repita sin que la guerrilla sospeche que se trata de otra emboscada, es cierto que la salida negociada y el diálogo en el que insistían países como Venezuela, Ecuador, Argentina o Francia, entre otros, queda relegado a un segundo plano porque la inteligencia militar demostró que puede conseguir éxitos también sin acudir a la muerte ni a los bombardeos. (…)
El escenario político. Lo único seguro es que cambiará dramáticamente, pero todavía es difícil prever cómo. Varios interrogantes deja este rescate. El presidente Uribe puede agarrarse a este tren triunfal para subirse desde ya en una segunda reelección o puede dar por terminado su propósito de luchar contra la guerrilla y cerrar el ciclo, dándole el espaldarazo a alguien cercano de su gobierno.(…) íngrid Betancourt podría ser la candidata más fuerte y con un gran apoyo mundial, si decide lanzarse. Cuando pase la euforia, el país tendrá que centrarse en otros temas prioritarios que han sido dejados de lado por priorizar el tema de la guerrilla.
Por Eswin Quiñónez
eswinq@lahora.com.gt