Los países del G8 y las principales potencias emergentes deben mejorar la eficacia de sus políticas energéticas y reforzar su colaboración para luchar contra el cambio climático, defendió hoy la organización de defensa del medio ambiente WWF.
La construcción, los transportes y la electricidad representan los principales sectores donde una mayor eficacia energética reduciría de forma significativa el coste medioambiental de las actividades humanas, indicó WWF en un informe técnico.
Una semana antes de la celebración de la cumbre del G8 en Alemania, la organización alentó a los ocho países más industrializados del mundo y a las cinco mayores potencias emergentes (Brasil, India, China, México y Sudáfrica) a doblar cada año su eficacia energética.
«No existe una receta milagrosa para poner fin al peligroso calentamiento climático, pero la eficacia energética es la solución más abordable para hacer frente a la crisis actual», declaró Hans Verolme, director del programa sobre el cambio climático global de WWF.
En su informe titulado «Materializar la eficacia energética: del potencial a la realización», la organización afirmó que el sector de transportes podría ahorrarse en energía hasta un 50% de aquí a 2030 y en el caso de la construcción, hasta un 45%.
WWF propuso además reforzar las características de aislamiento de las viviendas, aumentar las inversiones en los transportes públicos eficaces y crear instrumentos fiscales como subvenciones o créditos para desarrollar iniciativas medioambientales en la industria.
La organización abogó por reforzar de forma bilateral y multilateral las relaciones entre los países del G8 (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá y Rusia) y los cinco emergentes por lo que respecta al cambio climático.
El informe destaca que estos trece países son responsables del 85% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.
«En el mundo actual globalizado, los países industrializados deben trabajar más directamente con los que están en vías de desarrollo, por ejemplo, creando normas comunes de eficacia energética», subrayó Verolme.