Estados Unidos reiteró ayer su apoyo al presidente del Banco Mundial (BM), Paul Wolfowitz, quien recibió de su institución más tiempo para responder a las acusaciones de nepotismo en su contra, aunque los europeos querían resolver el caso rápidamente.
El consejo administrador del BM le informó a su «presidente que acepta la recomendación del grupo de ampliar hasta el cierre de la jornada del 11 de mayo el período previsto para sus comentarios finales», indicó ayer un comunicado.
Al recibir el domingo de noche el informe de la comisión designada para examinar las acusaciones en su contra, Wolfowitz había recibido dos días para responder. El presidente del Banco solicitó inmediatamente cinco días más para examinar el documento.
«Los administradores informaron al presidente que tendrá la oportunidad de reunirse con ellos el martes 15 de mayo en la tarde, para expresar su punto de vista en persona, si así desea hacerlo», agregó el comunicado. «Luego considerarán toda la información disponible para tomar su decisión».
La decisión llega después de que la Casa Blanca reiteró su apoyo a quien fuera subsecretario de Defensa.
«La posición del presidente no cambió», afirmó en Washington Dan Bartlett, consejero del presidente George W. Bush.
«Apoyamos a Paul Wolfowitz y la agenda que impulsó en el banco», agregó, señalando que la administración espera «que tenga un tratamiento justo».
«Siempre lo apoyamos totalmente», declaró antes el portavoz de la presidencia estadounidense Tony Snow, a bordo del avión presidencial Air Force One.
Así respondía a los cuestionamientos sobre las declaraciones formuladas el martes y que se interpretaron como un distanciamiento de la Casa Blanca del ex número dos del Pentágono.
El martes, Snow evitó responder a la prensa si el presidente George W. Bush continuaría insistiendo en que Wolfowitz permanezca en la dirección del Banco.
«Las discusiones en este momento no son entre el gobierno estadounidense y el Banco mundial, son entre Wolfowitz y el Banco mundial, y yo creo que debemos dejar que el proceso se desarrolle antes de meternos en él», dijo el martes Snow.
«Eso no significa quitarle el apoyo a Paul Wolfowitz», estimó este miércoles el portavoz.
Una protesta organizada este miércoles al mediodía frente a la sede del BM congregó a un puñado de manifestantes que coreaban «no más regalos con su dinero, no más robo del dinero de los pobres».
El gobierno de Bush, responsable de la nominación de su ex funcionario a la cabeza de la institución multilateral en junio de 2005, estimó también que Wolfowitz merecía más tiempo para responder a las acusaciones en su contra.
En un informe transmitido el domingo al acusado, el comité de ética del Banco mundial concluyó «sin ambigí¼edad que Wolfowitz no respetó las reglas», al solicitar personalmente que su pareja, Shaha Riza, empleada del servicio de comunicación de la institución, recibiera un sustancial aumento salarial al pasar al departamento de Estado, según una fuente europea.
Luego de que la comisión le diera inicialmente 48 horas a Wolfowitz para responder al informe, su abogado Robert Bennett se mostró indignado con este tratamiento que juzgó como «terriblemente injusto» y pidió el martes que se le den al menos cinco días más.
Wolfowitz «merece un proceso justo, en lugar de un juicio apurado», señaló por su parte Brookly McLaughlin, portavoz del secretario del Tesoro, Henry Paulson.
«Esto quiere decir suficiente tiempo para que el comité ad hoc tome en cuenta su respuesta», añadió.
Pero muchos países europeos representados en el consejo de administración no querían ese aplazamiento.
«Apoyamos la posición de que el consejo de administración se reúna rápidamente para pronunciarse en base al informe y a las observaciones que podría hacer Wolfowitz», declaró el miércoles el portavoz del ministerio francés de Relaciones Exteriores, Jean-Baptiste Mattei.
«Nuestra preocupación es asegurar el buen funcionamiento del Banco mundial, en el marco de su misión al servicio del desarrollo y la lucha contra la pobreza», señaló en referencia a la parálisis que afecta a la institución desde el inicio de este escándalo hace un mes.
El martes, el ministro holandés de Finanzas, Wouter Bos, también estimó que el informe del comité de ética, que no se ha difundido, aumenta la presión sobre Wolfowitz para que presente su dimisión.