La incorporación del movimiento político Winaq encabezado por Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, a la contienda electoral tendrá su incidencia.
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Según Francisco García, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), los candidatos presidenciables que encabezan las listas de preferencias, empezarían a ser afectados, ya que perderían simpatizantes, porque voltearían su mirada hacia el movimiento indígena.
Y con ello la intención de votos de esas organizaciones empezaría a mermar, su impacto sería más sensible si logran establecer una alianza táctica con la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
Recomiendan no participar
Según el Incep, no es el momento para que Menchú se lance como candidata presidencial.
Debe preparar sus pilas para los comicios electorales del 2011.
Para el evento del 2007 deben programar una avanzada para su proyecto, en las elecciones generales de este año estarían buscando diputaciones y alcaldías.
La campaña electoral de Menchú será la más larga de la historia del país. Ella empieza a preparar la presidencia para alcanzarla en el 2011, dijo García.
La decisión política de entrar al proceso electoral este año fue correcta dice.
«Puso a temblar al sistema de partidos políticos, ya que se convierte en una alternativa para la ciudadanía que no cuenta con opciones en los partidos políticos. Menchú estremeció al sistema político al anunciar su participación en el proceso electoral», expresó García.
Menchú mantiene pláticas con la URNG y Movimiento por Guatemala para competir en las elecciones generales. A cambio la Premio Nobel busca un 50% en los puestos de elección popular.