Tenis, amor, hombres, desengaño, arrepentimiento y muchos flashes: la tradición y los buenos modales del torneo de Wimbledon se vieron desafiados por el duro cruce de declaraciones entre la estadounidense Serena Williams y la rusa Maria Sharapova.
Londres / Agencia dpa
Las dos mejores jugadoras del mundo fueron protagonistas de una discusión que, pese a los intentos de Williams de bajarle el tono, se llevó toda la atención en el All England Club de Londres.
«Estoy muy apenada por toda la situación», comentó Williams en una conferencia en la que lo último que se habló fue de su defensa del título en Wimbledon.
«Hablé personalmente con Maria en la fiesta de jugadores y le dije que le quería ofrecer mis disculpas personalmente. Lamento mucho toda la situación», contó la menor de las hermanas Williams. «Sé que las aceptará».
La polémica surgió tras una entrevista a la revista Rolling Stone realizada en febrero y publicada recientemente en la que Williams habló en forma indirecta sobre su rival. Y no lo hizo precisamente en los mejores términos.
«Comienza cada entrevista con un ‘soy tan feliz, soy tan afortunada’. Es tan aburrido. Igual no la van a invitar a las mejores fiestas. Y si ella quiere estar con un tipo despreciable, adelante», dijo entonces Williams.
El comentario apuntaba también al búlgaro Grigor Dimitrov, actual novio de la rusa y una de las figuras en ascenso del tenis, quien además fue vinculado sentimentalmente con Williams en su momento.
En aquella polémica entrevista, la jugadora también tuvo expresiones desafortunadas sobre el caso de una joven violada en Ohio, Estados Unidos, a la que cuestionó por estar supuestamente ebria. La ganadora de 16 Grands Slams se comunicó luego con ella y su familia, ofreció disculpas y aclaró el asunto.
Pero la polémica con Sharapova no quedó del todo zanjada y la rusa le respondió el sábado, reinstalando así la polémica en el tradicional torneo londinense y en las primeras planas de hoy de la prensa de la británica.
«Pienso que debería hablar sobre sus logros, sus hazañas en vez de sobre cualquier otra cosa que genera atención y controversia», dijo el sábado la segunda del ranking.
«Si quiere hablar de algo personal, quizás debería hablar de su relación y su novio que estuvo casado y ahora se está divorciando y tiene hijos», insistió la rusa, apuntando a la nueva pareja de Williams, el entrenador francés Patrick Mouratoglou.
La estadounidense quiso hoy, en vano, poner fin al asunto. «Escuché sobre los comentarios (de Sharapova). Pero quiero resguardar mi vida personal», dijo escuetamente la número uno del mundo.
Sin embargo, las preguntas volvían inevitablemente sobre el mismo tema. «Voy a tomar el consejo (de Sharapova) y me voy a focalizar solo en el tenis», reiteró Williams. «Tengo el mayor respeto por Maria dentro y fuera de la cancha», aclaró.
Pero la discusión quedó definitivamente instalada. ¿Era la rivalidad que necesitaba el tenis femenino? Quiera o no, Williams ofreció hoy una conferencia de prensa que tuvo un inusual interés de medios de todo el planeta.
«Definitivamente trae atención al tenis», admitió la estadounidense, que se mostró encantada de la posibilidad de enfrentarse a Sharapova en la final de Wimbledon al igual que ocurrió en Roland Garros.
«Pienso que Maria y yo tenemos grandes partidos. Ambas tenemos muchas intensidad en el court y simplemente amamos el juego», analizó.
Y al menos dentro de la cancha, Williams demostró no tener nada que envidiarle a su rival. La estadounidense se impuso en los últimos 13 encuentros entre ambas, cuatro de ellos en 2013.
«¿Cree que los comentarios de Maria apuntan a afectarla emocionalmente porque no puedo vencerla en la cancha?», le preguntaron a Williams, que no pierde un partido desde febrero.
«Es una manera de mirarlo, aunque no pienso eso», respondió diplomática la estadounidense, aunque sin descartar del todo la posibilidad.
Federer: «Me gustan los cuadros duros»
El suizo Roger Federer no se mostró hoy preocupado por tener al español Rafael Nadal de su lado del cuadro en el torneo de tenis de Wimbledon.
«Estoy listo para el desafío. Me gustan los cuadros duros. No me asustan», aseguró Federer en la conferencia de prensa previa a su debut de mañana en el tercer torneo de Grand Slam del año.
El suizo, siete veces campeón en el césped del All England Club, podría cruzarse con Nadal en un hipotético cruce de cuartos, una situación inusual producto del quinto lugar en la preclasificación que ocupa el español.
«Tengo un cuadro muy duro con Rafa en mi sector. Pero mi foco está en la primera ronda. Aún hay un largo camino hasta los cuartos de final», comentó Federer, que comenzará mañana su defensa del título ante el rumano Victor Hanescu en el primer turno de la cancha central.
El número tres del ranking elogió el «impresionante» regreso al tenis de Nadal tras su doble lesión de rodilla, pero negó estar sorprendido por su nivel.
«Esperaba que Nadal vuelva en plenas condiciones, especialmente después de todo el tiempo que estuvo afuera. No iba a regresar a mitad de condiciones», analizó Federer.
«Así que para mí su regreso no fue totalmente inesperado. Pero de todas formas fue algo muy interesante para el tenis y muy impresionante. Claramente, muy muy impresionante», comentó el suizo, que sin embargo ubicó al británico Andy Murray, al que derrotó en la final de 2012, como su máximo rival por el título en Wimbledon.
«Murray parece tener tal vez el juego más natural para la superficie. Rafa y Novak (Djokovic) son campeones de Wimbledon, pero Andy en cierto modo está un poco por encima de los otros», aseguró.