El gigante norteamericano Warner Music inició un acercamiento con la empresa británica EMI (número tres mundial), afectada en sus ventas por la descarga de música mediante internet, aunque una fusión podría ser vetada por las autoridades europeas de la competencia, según analistas.
El grupo británico fue objeto de una nueva toma de contacto por parte de su competidor, pero no tiene aún «ninguna propuesta concreta que examinar», y no está seguro que todo ello desemboque en una oferta formal de compra, según anunció el martes en un comunicado.
EMI y Warner, número cuatro mundial del sector, ya intentaron varias veces forjar una alianza, la última de ellas el año pasado.
En julio, tras una serie de OPAs cruzadas que valorizaron cada grupo en unos 3.700 millones de euros, optaron por renunciar al proyecto después de que la Corte europea de Justicia cuestionara el «matrimonio» Sony-BMG.
Pero los analistas consideran que pese a las dificultades el proyecto no está muerto.
«Warner parece cada vez más un socio natural para EMI, pero el lanzamiento de una OPA sería complicado, desde el punto de vista de la normativa, sobre todo teniendo en cuenta que el examen de la fusión Sony-BMG aún no ha terminado», comentó la sociedad de corretaje Numis Securities, en una nota.
«Siempre hay riesgos a nivel de la normativa, y por ello seguimos creyendo que una fusión EMI-Warner sería difícil de llevar a cabo», según Bridgewell Securities.
No obstante, EMI parece «muy vulnerable» a una OPA, opina por su lado la sociedad de corretaje Collins Stewart.
El grupo, que edita los albumes de Gorillaz, Robbie Williams y Coldplay, redujo dos veces desde enero sus previsiones de ventas para el ejercicio financiero 2006/07 que termina en marzo. Ahora, anuncia un retroceso del 15% respecto a 2005/06.
Sus discos, incluso el «Love» de los Beatles, se vendieron mal en Navidad, especialmente en Estados Unidos donde los CD padecen el éxito de la música digital.
Según la Federación internacional de la industria fonográfica, Estados Unidos es el primer mercado mundial de descarga de música por internet, con 73% de «singles» el año pasado. Pero los ingresos obtenidos por este lado no compensan siempre el declive de las ventas de discos.
Desde entonces EMI anunció un plan de reestructuración para ahorrar 110 millones de libras (USD 213 millones) por año, suprimiendo empleos. Pero ello no ha bastado para mejorar su situación en la bolsa de Londres, donde la acción de EMI ha perdido un tercio de su valor desde julio.
Pero se recuperó hasta un 9% el martes, lo que valoriza el grupo en torno a 2.000 millones de libras (USD 3.880 millones). Los operadores consideran positiva una eventual fusión con Warner, que generaría sinergias de 150 millones de libras (USD 290 millones), según los analistas, y le permitiría al grupo británico imponerse al fin en el mercado estadounidense, su punto débil.