La Bolsa de Nueva York mantuvo el statu quo en la semana, que estuvo marcada principalmente por una reunión sin sorpresas de la Fed y un descenso de las ventas minoristas, y esta tendencia podría mantenerse, según los analistas.
En la semana transcurrida, el índice de los 30 valores vedettes, el Dow Jones Industrial Average (DJIA), ganó 0,46% para terminar el viernes en 13.326,22 puntos, luego de alcanzar un nivel récord de cierre el miércoles pasado, en 13.362,87 unidades.
El índice compuesto del Nasdaq por su parte bajó 0,39% en la semana, para cerrar en 2.562,10 puntos.
El índice ampliado Standard and Poor’s 500 (SP 500) arrancó un magro 0,01%, terminando la semana en 1.505,85 puntos.
En el mercado obligatorio, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a 4,670% contra 4,640% el viernes pasado y el de los títulos a 30 años a 4,849% contra 4,804%.
Descenso del consumo en Estados Unidos, continuación de la ola de fusiones-adquisiciones, comunicado sin sorpresas de la Reserva Federal: los hechos económicos de la semana no permitieron a Wall Street mantener su ascenso de los últimos meses.
Esta pausa podría continuar, según los analistas.
Según Frederic Dickson, analista de D.A. Davidson and Co, «habrá ’escasez de buenas noticias’ durante varias semanas, a menos que los precios de la gasolina bajen de manera inesperada».
Pero si ello no sucede, «los operadores dejarán bajar los precios antes de reanudar sus compras», estimó.
Al Goldman, analista de AG Edwards, también prevé un descenso del mercado a corto plazo, considerando que está sobrevaluado.
«Los buenos resultados de empresas del primer trimestre son parte del pasado. Las condiciones están dadas para una corrección muy normal», agregó.
Solamente Michael Malone se mantiene moderadamente optimista.
«No sé cual es el potencial de alza la semana próxima, pero pienso que el potencial de baja también es limitado», afirmó.
«Podría haber noticias económicas positivas», aventuró.
En efecto, la moderación de los precios mayoristas ayudó a la bolsa a subir el viernes. El índice de precios al consumo que debe ser publicado el martes podría nuevamente dar cuenta de una inflación bajo control, como lo hicieron varios indicadores similares en las últimas semanas.
Ello podría incitar a los inversores a apostar a una baja de las tasas antes que lo previsto por parte de la Reserva Federal, un factor que siempre sostiene al mercado.
«Algo que es difícil de prever y que sin embargo es un importante contribuyente a la apreciación del mercado es la actividad de fusiones y adquisiciones», subrayó Malone.
«De un punto de vista técnico, el mercado está algo alto (…) pero hay mucho dinero y los inversores están dispuestos a invertir», agregó.