Wall Street espera ansiosa por bancos


Fachada de la cede central del gigante bancario Citigroup, en Nueva York. Wall Street está pendiente de los informes financieros de los bancos para acomodar la golpeada economí­a estadounidense.

Wall Street espera con aprensión creciente los resultados trimestrales de los bancos estadounidenses, temiendo una nueva ola de depreciación de los activos y de provisiones que podrí­an conducir, una vez más, a ciertas instituciones importantes hacia un saldo negativo.


Wells Fargo abrirá el juego el 16 de julio, mientras que otros grandes establecimientos prevén que difundirán sus resultados de aquí­ al 22.

Una semana antes de ese plazo, los inversionistas masacraron una vez más los valores financieros, temiendo malas sorpresas por venir.

Ya agitados este lunes, los dos organismos de refinanciamiento de créditos hipotecarios Fannie Mae (-11,82%) y Freddie Mac (-22,42%) fueron masivamente vendidos ayer a media jornada. En los bancos de inversiones, Merryll Lynch cedí­a 1.68% tras perder 9,25% el miércoles.

Hasta los grandes bancos de la red, en principio más sólidos, lograron tí­midas recuperaciones ayer: JP Morgan Chase 0,55%, Citigroup 0,62% y Bank of America 1,31%.

Mientras que los resultados catastróficos del primer trimestre podí­an dejar pensar que lo esencial de la gran limpieza ya se hizo, la desconfianza persistente de los inversores luego del deterioro del mercado inmobiliario en Estados Unidos dejaron a los bancos sin aliento.

Wachovia, el cuarto banco estadounidense por sus activos, se ajustó con las previsiones más pesimistas anunciando el miércoles de noche que deberí­a perder un mí­nimo de 2.600 a 2.800 millones de dólares en estos tres meses.

Citigroup admitió, desde mediados de junio, que sin duda sufrirí­a nuevas depreciaciones «sustanciales» en el correr del segundo trimestre.

Ya duramente golpeado, Merrill Lynch es señalado por los analistas, quienes anticipan depreciaciones del orden de 5 mil millones de dólares.

Los desengaños de las ahora famosas aseguradoras de crédito, en particular las dos gigantes del sector MBIA y Ambac, volvieron a hacer bajar el valor de numerosos tí­tulos en posesión de los bancos, obligándolos a depreciar.

A esto se suman las provisiones para créditos dudosos, inducidas por la agravación de la crisis inmobiliaria estadounidense.

Según los analistas de Lehman Brothers, el banco Washington Mutual, uno de los más comprometidos en el mercado inmobiliario, deberá, por ejemplo, aprovisionar de aquí­ a fines de 2009 unos 17.800 millones de dólares de créditos dudosos.

«Todo depende del momento en que la economí­a global y el mercado inmobiliario empiecen a estabilizarse», opinó Ryan Lentell, analista de Morningstar. No obstante, agregó: «Es difí­cil definir cuándo se dará el cambio».

En este contexto, todos los bancos no viven la misma realidad. Por su fuerte exposición en los créditos inmobiliarios, Citigroup y Washington Mutual deberí­a publicar, según los analistas, una pérdida.

Merrill Lynch deberí­a también quedar en negativo, por cuarto trimestre consecutivo, debido a una fuerte exposición en los activos con riesgo. Una perspectiva que lleva a la agencia de evaluación Fitch a poner bajo vigilancia negativa la nota del banco de negocios.

Como lo confirmó la primera entrega de resultados de los bancos de negocios, a mediados de junio, las instituciones que mejor se manejaron en estas aguas turbias deberí­an, en cambio, quedar relativamente a salvo este trimestre.

Al modo de Goldman Sachs, quienes permanecieron ampliamente beneficiarios a pesar de un resultado en la baja, JPMorgan Chase, Bank of America o Wells Fargo son esperados con resultados positivos, aún modestos, como en el primer trimestre.

Si los bancos se preocuparon, desde principios de año, en mostrar una mayor ortodoxia en su polí­tica de préstamos y a reducir el tamaño de sus compromisos, sus resultados van a reflejar decisiones de mayor data.