La Bolsa de Nueva York terminó sin dirección clara ayer, alejándose hacia el fin de la sesión de los pisos tocados en la jornada, aunque afectada por el pesimismo reinante sobre las perspectivas de la economía: el Dow Jones perdió 0,56%, mientras que el Nasdaq arañó 0,04%.
Según cifras definitivas de cierre, el Dow Jones Industrial Average bajó 57,59 puntos a 10.213,62 puntos. El Nasdaq, de alto componente tecnológico ganó 0,81 punto a 2.179,76 puntos.
El índice ampliado Standard & Poor»s 500 abandonó por su parte 0,37% (3,94 puntos) a 1.071,69 puntos.
«Hay una lucha interna en el mercado actualmente, entre una serie de indicadores económicos mayormente decepcionantes en las últimas 48 horas, y la fuerza compensadora que representa la multiplicación impresionante de anuncios de fusiones-adquisiciones», subrayó Craig Peckham, de Jefferies.
«No es seguro que los inversores estén realmente convencidos en un sentido u otro, por esa razón no debe sorprender que haya un tímido rebote antes del cierre. Los inversores no quieren comprometerse demasiado en un período de volúmenes anémicos y casi en ausencia de elementos rectores», agregó el analista.
La tendencia a la baja del mercado se reveló desde la apertura, ante la continuación del trabajo de sapa ejercido por los indicadores publicados el jueves: contracción de la actividad industrial en la región de Filadelfia y alza de nuevas solicitudes de beneficios por desempleo.
Hacia el final de la sesión, los valores tecnológicos y de los proveedores de energía provocaron un sacudón en el mercado.
La expiración de opciones agregó volatilidad al mercado.
«Luego de las estadísticas de ayer (jueves) las únicas personas que intervienen en los mercados son los pesimistas que interpretan las cifras como un retorno a la recesión», afirmó Gregori Volokhin, de Meeschaert New York, precisando sin embargo que por el momento se percibe solamente una desaceleración.
«El mercado intenta anticipar una revisión a la baja de los beneficios de las empresas», que todavía no se produjo, agregó el analista.
El mercado obligatorio retrocedió levemente. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a 2,612% contra 2,579% en la noche del jueves, evolucionando en sus niveles más bajos desde la primavera boreal de 2009 y el de los bonos a 30 años a 3,661% contra 3,657%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.
En América Latina, los cierres fueron dispares, la mayor plaza de la región, Sao Paulo, perdió 0,31%, México subió 0,43%, Bogotá ganó 0,11% y Santiago bajó 0,2%.
Las principales plazas bursátiles de Europa concluyeron la semana con una nueva caída, al término de sesiones poco animadas y dominadas por las inquietudes sobre la reactivación económica.
En la bolsa de Londres, el índice Footsie 100 de los principales valores cedió 0,31% respecto al cierre del jueves, quedando en 5.195,28 puntos.
La Bolsa de París cayó un 1,30%, con el índice CAC 40 en 3.526,12 puntos.
El índice Dax 30 de la bolsa de Fráncfort perdió al cierre 1,15%, en 6.005,16 puntos.
En Madrid, el índice Ibex 35 cedió 1,40%, cerrando en 10.094,3 puntos.
Las bolsas europeas ya habían cerrado en fuerte baja el jueves, hundidas por la preocupación sobre la recuperación económica de Estados Unidos.