El banco estadounidense Wachovia anunció hoy una pérdida colosal, a contramano de los primeros resultados bancarios trimestrales, recordando, al igual que American Express hoy, que los mercados de crédito e inmobiliario continúan en problemas.
La pérdida de 8 mil 600 millones de dólares anunciada por la institución de Charlotte (Carolina del Norte, sureste de EE.UU.) podría ser la mayor en esta temporada de resultados de los bancos estadounidenses.
Es cinco veces superior a la anticipada por el mercado, que ya había sido alertado a principios de julio por Wachovia, que entonces la evaluaba entre 2.600 y 2.800 millones de dólares.
La amplitud del agujero sacudió a los mercados, que ya veían la luz al final del túnel, luego de una serie de resultados mejores que lo previsto.
Provisiones, depreciaciones y cargas excepcionales, consecuencia de la crisis financiera e inmobiliaria, amputaron el resultado de Wachovia en 14.600 millones de dólares en total en los últimos tres meses.
«Esos resultados son decepcionantes e inaceptables», comentó el presidente del consejo de administración, Lanty Smith.
Sin embargo, tras haber sancionado inicialmente el título del grupo, que perdió hasta 11% en la apertura de Wall Street, los inversores compraban nuevamente la acción Wachovia, que ganaba 6% al comienzo de la tarde.
Una recuperación favorecida por las declaraciones del flamante director ejecutivo Robert Steel, quien descartó la hipótesis de un nuevo aumento de capital, temida por los analistas, luego de que el banco captara ya 11.500 millones de dólares desde comienzos del año.
Para sanear su balance, el banco prefirió optar por medidas internas, como la casi supresión del dividendo y un plan de recortes que implicará la supresión de 6.350 puestos de trabajo.
Wachovia prevé también deshacerse de 20 mil millones de dólares en préstamos y títulos financieros de aquí a fin de año, y anunció que considera la venta de activos no estratégicos.
Consciente de las lagunas de su modelo, Wachovia inició una reestructuración de su actividad de préstamos hipotecarios, principal responsable de sus actuales dificultades.
Los resultados trimestrales confirmaron que el cuarto banco estadounidense por el volumen de activos arrastra como una pesada cadena la actividad hipotecaria del banco californiano Golden West, comprado en mayo de 2006.
La integración de Golden West incrementó la proporción de préstamos a riesgo en la cartera de Wachovia, principalmente los préstamos a cuota variable, llamados «pick-a-payment» o «option ARM».
Esta modalidad permite al deudor elegir el monto de su mensualidad y fijarlo a un nivel inferior al de los intereses, aumentando en algunos casos el total mensual del capital a rembolsar.
Wachovia había anunciado el 30 de junio su decisión de no acordar más ese tipo de créditos, pero continúa afectado por una cartera de 122 mil millones de dólares ya otorgados.
«El año y medio después de la absorción de Golden West pesó sobre los resultados de Wachovia, pero esta etapa termina», comentó la agencia de calificación financiera Moody»s que, sin embargo bajó un peldaño la nota de Wachovia, al igual que sus rivales Fitch Ratings y Standard and Poor»s.
Hoy fue el grupo de servicios financieros American Express el que desacomodó a los mercados, abandonando su objetivo de crecimiento del beneficio por acción de 4% a 6% este año, a causa de la degradación de la coyuntura en Estados Unidos.