Vuelven tiempos difí­ciles para América Latina


La presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner (I) en una conferencia de prensa para anunciar las medidas que tomarán para afrontar la crisis económica. FOTO LA HORA: AFP Mariano Sánchez

América Latina, que gozó los últimos seis años de un perí­odo de bonanza económica sin precedentes, volverá a vivir tiempos difí­ciles en 2009, acusando un fuerte impacto de la crisis financiera mundial, que estancará su crecimiento y elevará sus niveles de pobreza.


El crecimiento regional descenderá bruscamente el próximo año, desde el 4,6% promedio alcanzado en 2008 a una media de 1,9%, según la última proyección de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), dependiente de Naciones Unidas.

La estimación representa, no obstante, el escenario más optimista, al considerar la recuperación de las economí­as desarrolladas a partir del segundo semestre de 2009. Si esto no ocurre, la expansión podrí­a ser cero.

«Si la recuperación de las economí­as desarrolladas no ocurre, la región puede crecer a cero», reconoció Alicia Bárcera, secretaria ejecutiva de CEPAL.

Analistas coinciden con el pronóstico, que representa una considerada baja desde el 4% previsto a principios de año.

«Las perspectivas de crecimiento para el próximo año para America Latina continúan siendo revisadas a la baja, con muy buen motivo», señaló a la AFP Claudio Loser, ex director para el Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI).

«Después de un periodo en que se creí­a que la situación de la región era muy sólida, comienza a verse el fuerte impacto de la caí­da de actividad en los paí­ses industriales y avanzados, como China y la India, más el derrumbe en los precios de las materias primas y un mercado financiero en situación de virtual parálisis», agregó el analista.

Con estas condiciones «puede considerarse un crecimiento del PIB de un 1%, con buenas probabilidades de que se llegue a un estancamiento», añadió Loser.

«La estimación de crecimiento va a ir corriéndose hacia abajo, de eso no me cabe duda. La situación es muy compleja», reconoció también a la AFP el economista chileno Ricardo Ffrench-Davis.

El estancamiento amenaza en echar por la borda todo lo avanzado por la región en el combate a la pobreza en los últimos seis años, cuando con una tasa promedio de crecimiento de un 5% unas 40 millones de personas superaron la pobreza.

El peso de la crisis recaerá sobre todo en los sectores de menores ingresos, por un esperado aumento del desempleo y una caí­da de las remesas, lo que profundizará la brecha existente entre los sectores más ricos y pobres de la población.

El desempleo, que hoy afecta a 16 millones de latinoamericanos, se incrementarí­a desde una tasa promedio de un 7,5% en 2008 a niveles entre 7,8 a 8,1%, con hasta 1,8 millones de nuevos desempleados.

Como consecuencia de esto, la pobreza superará en América Latina los actuales 182 millones de personas, equivalente al 33,2% de su población total.

La crisis afectará fundamentalmente a actividades con alta participación laboral de las mujeres, como el comercio formal, servicios financieros, industria manufacturera, turismo, restaurantes y empleo doméstico, según CEPAL.

Se espera además que las remuneraciones reales se mantengan sin variaciones o disminuyan levemente, junto a una menor disponibilidad de recursos fiscales, afectados por la caí­da en el valor de las exportaciones latinoamericanas.

La CEPAL estima una reducción promedio de los ingresos fiscales equivalente a un rango de 2,4 y 3,2 puntos del PIB.

Todos los paí­ses de la región se resentirán por la crisis, en especial sus tres más grandes economí­as: México, Argentina y Brasil.

Argentina, que este año creció un 6,8%, volverí­a a padecer una crisis tras el histórico derrumbe de 2002.

«Estamos esperando un desempeño todaví­a peor, de orden de una caí­da del 1,1%», señaló a la AFP el economista argentino de la Fundación Fiel, Santiago Urbiztondo.

«Nuevamente estaremos en crisis. La recuperación fue linda mientras duró», agregó.

La economí­a argentina se resentirá con la caí­da del valor de sus exportaciones, junto a una desaceleración del consumo interno y un casi nulo acceso al crédito, los mismos factores que arrastrarán al resto de economí­as latinoamericanas.

«Si la recuperación de las economí­as desarrolladas no ocurre, la región puede crecer a cero».

Alicia Bárcera

secretaria ejecutiva de CEPAL