La Liga vuelve este fin de semana al país de los campeones del Mundo, donde se va a vivir más que nunca el fútbol con la vista siempre puesta en el clásico duelo entre el Real Madrid de Casillas y el Barcelona de Xavi, Iniesta y, a partir de ahora, Villa.

Algo ha cambiado en España, es evidente. Incluso Cataluña, que durante mucho tiempo se mostró bastante discreta a la hora de festejar los éxitos de la «Roja», sucumbió a la euforia tras la victoria de Del Bosque y sus jugadores en Sudáfrica.
«Antes de que consiguiéramos la Eurocopa y especialmente el Mundial, sacar una bandera de España estaba mal visto en nuestro país», dijo el capitán de la Roja, Iker Casillas.
«Pero desde que llegamos con esos títulos… Cuando llegué de Sudáfrica y vi los balcones de las casas con la bandera, a los niños con las camisetas de España, con un montón de productos relacionados con España… Pues yo creo que está bien. A mí personalmente me encanta, me gusta», aseguró.
El interés por los 23 héroes de Johannesburgo todavía tiene un largo recorrido por delante.
En total 19, de los 23 campeones del mundo, juegan en España, repartidos en seis clubes: el Barí§a, el Real Madrid, el Athletic de Bilbao, el Villarreal, el Sevilla y el Valencia.
Uno solo se ha marchado al extranjero: David Silva, que ha dejado el Valencia para unirse en Inglaterra (Manchester City) a sus compatriotas Cesc Fábregas (Arsenal) y Fernando Torres y Pepe Reina (Liverpool).
De los 19 que jugarán en España, ocho lo harán en un único club, el Barcelona, ganador de las dos últimas Ligas y cuya impresionante plantilla, en la que están Victor Valdés, Gerard Piqué, Carles Puyol, Sergi Busquets, Xavi, Andrés Iniesta y Pedro, se verá reforzada con la llegada de David Villa.
El flamante barcelonista será seguido muy de cerca, ya que Villa, brillante con España, con la que ha sido campeón de Europa 2008 (mejor goleador del torneo) y del mundo 2010 (mejor goleador español), debe demostrar que también puede imponerse al más alto nivel de clubes.
En Valencia, aunque uno de los grandes en Liga, no tuvo muchas oportunidades de lucirse en competición europea, tras no poder jugar la Liga de Campeones en los dos últimos años.
Otro barcelonista va a ser seguido de cerca: Andrés Iniesta. Héroe de todo un país tras marcar el gol de la victoria en la prórroga de la final mundialista frente a Holanda, Iniesta, elogiado por sus evoluciones en el terreno de juego tanto como por su modestia y discreción fuera de él, no podrá esconderse.
La consecución del Balón de Oro-FIFA está en juego y tiene ese precio.
«Sigo siendo el mismo, no ha cambiado nada», dijo recientemente Iniesta.
En el Real Madrid, Casillas, capitán de los campeones de Europa y del Mundo, también ha subido de grado, ya que la salida de Raúl hacia el Schalke 04 alemán y de José María Gutiérrez «Guti» hacia el Besiktas, le han convertido, con 29 años, en capitán del Real Madrid.
«Es un reto personal bonito y lo haré lo mejor que pueda», subrayó «San Iker», cuyo idilio con la guapa periodista de la televisión privada Telecinco Sara Carbonero tiene a España embelesada.
Con sus compatriotas internacionales Raúl Albiol, ílvaro Arbeloa, Sergio Ramos y Xabi Alonso, intentará destronar al Barí§a en la Liga.
Los otros campeones del mundo, Javi Martínez y Fernando Llorente en el Athletic de Bilbao, Joan Capdevila y Carlos Marchena en el Villarreal, Jesús Navas en el Sevilla y Juan Manuel Mata en el Valencia, deberían, en cambio conformarse con la lucha por un hueco en el podio.
Tras un impresionante festín de siete títulos en dos temporadas, la generación dorada del Barí§a (Valdés, Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi…) vuelve al trabajo con la intención de seguir cosechando trofeos y lograr su tercera Liga consecutiva.
Pero, ¿cómo seguir motivados cuando se ha ganado todo? Esto es lo que van a tener que averiguar tres pesos pesados del Barí§a: el central y capitán, Carles Puyol, y el fabuloso duo de centrocampistas formado por Xavi e Iniesta.
En su palmarés, una Copa del Mundo (2010), una Eurocopa (2008), un Mundial de Clubes (2009), dos Ligas de Campeones (2006, 2009), cuatro Ligas (2005, 2006, 2009 et 2010) y una Copa del Rey (2009)… por citar sólo sus mayores trofeos.
Afortunadamente para el Barcelona, tiene entre sus filas jugadores que todavía tienen un palmarés por llenar y muchas ganas de hacerlo.
El delantero David Villa, uno de los dos fichajes del verano (con Adriano), lo ha ganado todo con la selección española (Euro-2008 y Mundial 2010) pero todavía tiene que lucirse en competiciones de clubes, donde sólo cuenta con dos Copas del Rey (2004 y 2008) conseguidas con el Zaragoza y el Valencia.
En el Barcelona, «MaraVilla» quiere conseguir la Liga y la Liga de Campeones.
Están también los que han salido decepcionados del Mundial de Sudáfrica: el argentino Lionel Messi, el brasileño Daniel Alves y el francés Eric Abidal.
Alves, sustituto en la Seleí§ao; Messi, que sigue sólo mostrando destellos con la Albiceleste y Abidal, que se hundió con Francia, están contentos de volver a su club y deseosos de volver a levantar trofeos.
Colectivamente, hay otra gran motivación: conseguir ser el primer equipo español desde el «Dream Team» de Johan Cruyff (Barí§a 1991-1994) en ganar al menos tres Ligas consecutivas.
«No nos faltará ambición», ha advertido ya el joven centrocampista Sergio Busquets, impresionante en el Mundial.
«El año pasado ya demostramos que ganar títulos no nos hace bajar la guardia y que tenemos crédito, ya que siempre salimos a ganar», añadió.
Unos jugadores que no bajan la guardia y un entrenador, el exigente «Pep» Guardiola, que vigilará para que mantengan una implicación constante.
El Barí§a ya ha ganado la Supercopa de España, ganando al Sevilla, su sucesor en la Copa del Rey la pasada temporada. Tras un traspiés en Sevilla (derrota 3-1), reaccionó maravillosamente en el Camp Nou (victoria 4-0).
«El nivel de la vuelta fue muy alto y el reto es conseguir esa intensidad y atención durante mucho tiempo», afirmó Guardiola.
Es evidente que el entrenador, ganador de dos Ligas en dos temporadas, no va a dejar que se relajen sus jugadores: «siempre hay cosas que mejorar, asociaciones con jugadores, la calidad de los entrenamientos, la calidad mental…»
Pero habrá que ver si la gestión del caso Ibrahimovic, que no se siente querido y podría marcharse, no deja alguna secuela en el vestuario.
Retratado como un personaje arrogante y «bocazas», José Mourinho se estrenará este fin de semana en la Liga española al frente del Real Madrid con un objetivo claro: «ganar», algo que vendría muy bien al Madrid, que el año pasado perdió todo.
En España no es un secreto que Real Madrid y Barcelona, los dos mayores equipos del país, no se pueden ni ver.
La llegada al Madrid de «Mou», uno de los apodos del técnico portugués, no va a ayudar a arreglar las cosas, puesto que los aficionados azulgranas lo odian después de sus salidas de tono en el Camp Nou con el Chelsea y, más recientemente, con el Inter de Milán.
Pero los aficionados del resto de España se frotan las manos: el combate táctico entre el Madrid (¿defensivo?) de «Mou» y el Barí§a ofensivo de «Pep» (Guardiola) se presenta como una de las grandes atracciones del campeonato español.
Eso sin hablar de las «perlas» verbales de Mourinho, una de las especialidades del «Special One», que deberían seguir haciendo las delicias de la prensa deportiva española.
Mourinho, que llevó a lo más alto al Oporto, al Chelsea y al Inter de Milán, debería, sin duda, haber llegado antes al Madrid.
Pero, según la prensa española, no le habría gustado el pasado año ser la segunda opción de presidente merengue, Florentino Pérez, por detrás del francés Arsí¨ne Wenger, quien finalmente se quedó en el Arsenal.
Mourinho, de 47 años, sucede en el banquillo blanco al chileno Manuel Pellegrini, que sólo duró una temporada en el Real Madrid tras perder frente al Barí§a en la Liga y no haber podido superar los octavos de final de la Liga de Campeones.
Nadie duda de que el Real Madrid ha fichado a «Mou», doble vencedor de la Liga de Campeones (con el Oporto en 2004 y el Inter de Milán este año) para devolver al club blanco su prestigio europeo, muy erosionado tras varias campañas desastrosas.
El club merengue, nueve veces campeón de la Champions, no logra asimilar los seis años consecutivos que lleva sin pasar de los octavos de final.
«Mientras más presión tengo, más fuerte soy», afirmaba recientemente el entrenador portugués, quien en su presentación como nuevo técnico del Madrid recordaba que «el segundo año de trabajo es el año clave, es el año en el que se encuentra el equilibro».
No obstante, Mourinho no hizo mención de que con el Chelsea y el Inter ganó el título nacional en su primer año.
Será necesario que tenga la misma fortuna en el Real Madrid porque no es muy seguro que los dirigentes madridistas le concedan una segunda oportunidad en caso de otra temporada en blanco, y no hay que olvidar que Mourinho es el décimo entrenador del Madrid desde la temporada 2003-2004…
Pero Mourinho seguramente habrá llegado al Madrid imponiendo algunas condiciones. Parece que, al contrario que su predecesor, haya tenido más mano a la hora de los fichajes y así, hubo menos figuras brillantes y más jóvenes (Ozil, Di Maria…) y veteranía, especialmente con la llegada del fiel defensa Ricardo Carvalho al que «Mou» dirigió en el Oporto y en el Chelsea.
¿Supondrá esto un cambio en la política del Real Madrid de Florentino Pérez?