El Senado estadounidense podría reanudar el viernes el debate sobre la reforma migratoria, tras el acuerdo bipartidista alcanzado el pasado jueves para rescatar el proyecto que había quedado bloqueado diez días atrás, informaron a la AFP fuentes legislativas.
«Después que se acabe el debate sobre energía, probablemente el viernes, habrá una votación formal para reabrir el debate sobre la reforma migratoria», paso que necesitará el apoyo de 60 de los 100 senadores, explicó una fuente cercana al jefe de la mayoría demócrata Harry Reid.
«Ahora mismo se está negociando la cantidad y el contenido de las enmiendas al proyecto de ley», añadió. «Si la cantidad de enmiendas es limitada, dará la posibilidad de limitar el número de días de debate», explicó, al estimar que la ley podría ser sometida a la votación final en un plazo de dos días.
Reid y el jefe de la minoría republicana, Mitch McConnell, acordaron la pasada semana volver a someter al pleno del Senado el proyecto de ley que regularizaría a los estimados 12 millones de indocumentados radicados actualmente en Estados Unidos y reforzaría el control de la frontera.
Ambos partidos se pusieron de acuerdo después de que los senadores republicanos Jon Kyl, por Arizona (suroeste), y Lindsay Graham, por Carolina del Sur (sureste), presentaran una enmienda que liberaba fondos adicionales para reforzar el control de la frontera con México, y que fue apoyada por la Casa Blanca.
Tras dos semanas de debate, Reid retiró la iniciativa del Senado hace diez días luego de una avalancha de enmiendas propuestas por los republicanos, y había señalado que sólo aceptaría retomar la discusión si lograba un compromiso de 60 votos que asegurara la aprobación del proyecto en esa cámara.
Al regresar hace una semana de una gira por Europa, el presidente George W. Bush presionó a los miembros de su partido republicano para lograr una ley que podría promulgar «este año», según declaró el pasado viernes.