Vuelta frágil



La 47 Vuelta Ciclí­stica a Guatemala, programada a empezar el próximo 20 de octubre, nos hace recordar la suspensión de la Vuelta 2005, debido a los estragos que causó sobre la cinta asfáltica la tormenta Stan.

A diferencia de aquel entonces, ninguna carretera ha sufrido de trastornos por tormenta alguna, más bien, el severo invierno es el que se ha encargado de la ruina del recorrido oficial de la Vuelta, que aún no está definido.

Dicha situación puede prevalecer para que el Comité Ejecutivo y el Comité Organizador de la Vuelta, dictamine este lunes la suspensión de la carrera o la fijación de una fecha posterior.

Ante tal disyuntiva, el mismo gerente de la Federación Nacional de Ciclismo-FNC, Jorge Mota, reconoció la prioridad que debe de dársele a la protección e integridad de los atletas, prevaleciendo el factor deportivo sin menospreciar lo estratégico y lo comercial.

Una comisión técnica, encabezada por el propio Mota, realizó este fin de semana la inspección in situ del probable recorrido de la Vuelta.

En la inspección se encontró un tramo cortado en el anillo periférico de la ciudad de Mazatenango, a la altura del kilómetro 161 (probable ruta de las etapas VII y XI).

Otro de los lugares en los que el paso está cerrado es un puente entre Sanarate y Jalapa (puente San Nicolás, tiene daños en un muro), el cual debiera ser paso en la etapa V.

Si el puente no puede rehabilitarse, una alternativa puede ser utilizar la ví­a de Chiquimula, por la cuesta del Ingeniero, pero eso incrementa de manera considerable los kilómetros a recorrer.

También se han reportado dificultades en San Marcos y en otros tramos del paí­s.

La FNC tiene programada la Clásica de Sur Occidente, del 3 al 7 de octubre, y de seguro esa será una prueba que servirá para modificar el recorrido y el programa general de la 47 Vuelta a Guatemala.