Voto nulo o abstención: polí­tica del avestruz


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Cuando el avestruz se siente en peligro, entierra la cabeza en la arena dejando el cuerpo al descubierto, con la idea de que nada le va a pasar. ¿Cuántos avestruces habrán muerto esperando que el depredador al acecho los ignorara y se fuera? Estamos a menos de un mes de la segunda vuelta electoral y diversas personas o grupos, cual avestruces, llaman al voto nulo o abstención, creyendo que eso los libera de la responsabilidad de tener un mal gobierno.

Raúl Molina

 


Al no haber votado por mejores opciones en la primera vuelta, la ciudadaní­a se encuentra ante la difí­cil situación de elegir entre dos indeseados candidatos. No obstante, el gobierno puede ser malo, como el que termina en enero, o muchí­simo peor, al retroceder el paí­s al militarismo. En esas condiciones, permitir que quede la peor opción, dejando que otros tomen la decisión, es renunciar a ser actor. Los espectadores no cuentan; pero sufren las consecuencias de una mala elección.

El llamamiento a voto nulo o a la abstención se podrí­a entender de personas despolitizadas que están hartas del sistema polí­tico y rechazan a los dos candidatos. Con poco análisis polí­tico, no se dan cuenta de que su no participación le dará la victoria a Pérez. Es seguro que el más de un millón de electores que votaron por él estarán haciendo cola desde las primeras horas de la mañana. Cada ciudadano que se abstenga de votar es ganancia para él, para que Baldizón no lo pueda alcanzar. Así­ de fácil. Curiosamente, a algunas personas o grupos que se dicen de izquierda, con el mismo llamamiento a la abstención, parece no importarles que Pérez llegue a ser el nuevo presidente. ¿No criticamos a los bolivianos cuando eligieron a Bánzer, militar represor? ¿Vamos a repetir el error de 1958, cuando se permitió que Ydí­goras, heredero de la dictadura ubiquista, fuese electo presidente? ¿Acaso no hemos enérgicamente bloqueado la elección de Rí­os Montt? ¿Qué es distinto entre Pérez y Rí­os Montt, salvo que uno fue aprendiz del otro? Que gente de izquierda se incline por la abstención lanza el mensaje de que los derechos humanos no les son fundamentales y que se tolera la impunidad. Defensores de los derechos humanos en América del Sur han señalado que la impunidad jurí­dica ha sido muy difí­cil de superar – pese a que Contreras está en la cárcel en Chile y un buen número de militares argentinos pasan los últimos años de su vida en prisión– pero que se ha garantizado que no exista impunidad polí­tica: los represores no deben ser electos. Pareciera que a algunos de la izquierda chapina esta verdad elemental se les olvida.

Nosotros, los migrantes en los Estados Unidos, a quienes se nos ha robado el derecho de votar en estas elecciones, no podemos pensar en que quienes sí­ pueden votar en Guatemala no hagan su esfuerzo para evitar que Pérez gane. Para la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG), que pide que como castigo a Pérez, por haber ignorado y despreciado a los migrantes, se vote por Baldizón, no queda ninguna duda de qué hacer a partir del 14 de enero de 2012: estaremos en la oposición y plantearemos la elección de una Asamblea Nacional Constituyente para principios de 2013. No obstante, el objetivo primario es negarle la presidencia a Otto Pérez, como mí­nimo acto de justicia para los héroes, mártires y ví­ctimas del paí­s.