A pocos días de la elección de presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), representantes de la sociedad civil organizada dan su voto de confianza a César Barrientos, magistrado y presidente de la Cámara Penal, para que presida el Organismo Judicial durante el próximo período.
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El 2 de agosto último, César Barrientos, presidente de la Cámara Penal solicitó la renuncia de Erick ílvarez, presidente de la CSJ, debido a una serie de anomalías tanto en su gestión como en su labor como titular de la Comisión de Postulación para Fiscal General, la cual fue anulada por la Corte de Constitucionalidad.
En su solicitud, Barrientos calificó de «cuestionada» la participación de ílvarez dentro de esa comisión, además indicó que «puso en riesgo las posibilidades del Estado de Guatemala de ejercer en forma objetiva la acción penal y las posibilidades de enfrentar la impunidad».
Barrientos señaló además a ílvarez de la falta de adopciones de acciones y medidas de protección de jueces y magistrados: «Existe ausencia de planificación y de una adecuada dirección administrativa que provoca el mantenimiento y hasta fortalecimiento de estructuras cuestionadas por su negligencia, apatía y falta de compromiso con el servicio de justicia».
Refirió además una serie de contrataciones discrecionales de asesores y personal discutido a través del renglón 029 y la «conducción autoritaria de la administración judicial», que sumó a una serie de decisiones y actitudes cuestionables éticamente.
«Solicito la reflexión ética de su comportamiento y, en consecuencia, la renuncia del cargo de presidente del OJ y de la CSJ», manifestó entonces Barrientos.