La economía se determina en cifras, las que cuando son producto de entidades serias y responsables no mienten. En todo país del mundo, en un evento eleccionario la realidad económica influye en cómo el votante se inclina por uno y otro candidato, en el próximo evento de elección general que se realizará en Venezuela, sin duda alguna, los índices de pobreza serán determinantes en la elección.
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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL-, creada en 1948, que presta sus servicios a 33 gobiernos de América Latina, es una entidad seria y creíble y en sus informes Venezuela, del año 2002 a 2010, ha disminuido la pobreza en un 28,8%; es decir, de una pobreza que se encontraba en 48,6% la ha rebajado a un 27,8%; en lo relativo a la pobreza extrema del 22,2% la ha reducido al 10,7%, lo que indica que el descenso en la misma ha sido de 11,5%. Solo Ecuador le ha superado porcentualmente en el año 2010 por cuanto este país redujo los indicadores de pobreza del 63,5% al 37,1%. Estos datos que figuran en internet en las estadísticas de América Latina y el Caribe, CEPAL STAT, hablan de forma contundente.
“Qué le importa al indio eso que ostentosamente llamáis desarrollo y progreso, si es del amo su cabaña, sus hijos y su esposa”. Por supuesto al pueblo, a toda persona en lo individual la realidad económica le importa, le influye y en muchos casos es determinante en cómo y por quién vota. En la misma elección que se aproxima de Estados Unidos, la economía, el trabajo, la riqueza, la pobreza serán un factor importantísimo en cómo la gente vote.
Que Venezuela es un país con mucho petróleo, qué suerte. Que Panamá tiene los índices más altos del Producto Interno Bruto y de expectativas del mayor crecimiento en Latinoamérica por la ampliación del canal y de oferta de servicios, qué suerte, pero lo que a los guatemaltecos, igual que a los venezolanos, en particular, les importa es cómo viven el día a día, cuáles son sus posibilidades de trabajo, de costo de vida, de educación y salud.
En las elecciones a celebrarse este 7 de octubre de 2012 entre el presidente Hugo Chávez y el gobernador Henrique Capriles, lo más determinante será cómo la mayoría de venezolanos sienten que se encuentran en lo personal, ellos y su familia. Lo que digan las cadenas internacionales de noticias, los medios escritos y radiales en Guatemala, lo que pretenda y desee la supercúpula económica y sus allegados no tiene significado en el resultado que la elección producirá.
Todos tenemos que entender y comprender que lo más importante para la población de un país es tener suficientes ingresos para poder comer, para que sus hijos tengan menos pobreza, más educación, más salud. En otras palabras, un mejor futuro y de donde provenga no les importa.
Cristina Fernández de Kirchner, Luis Lula da Silva, Rafael Correa y Evo Morales pueden ser considerados como gente de izquierda. Sebastián Piñera, Juan Manuel Santos y Otto Pérez Molina pueden ser considerados de derecha, pero de qué nos sirve que sean de una u otra tendencia si los resultados no son los de reducir la extrema pobreza y la pobreza, el de mejorar los salarios para que exista más poder adquisitivo, el de evitar los desmedidos aumentos de costo de vida de la canasta básica que hace a pocos más ricos y a muchos más pobres. En síntesis, de no dar cifras y ante todo resultados que la gente pueda comprobar cuando se sienta a la mesa.
En Venezuela la gente votará utilizando la cabeza, el corazón y el estómago; el resultado será la voluntad soberana del pueblo.
¡Guatemala es primero!