El constructor automovilístico alemán Volkswagen logró hacer triunfar hoy su proyecto para tomar el control de su rival Porsche, preparándose así para arrebatar al grupo japonés Toyota el liderazgo mundial del sector.
Volkswagen -que es el número uno en Europa- y Porsche dieron el primer paso hacia una fusión de ambos grupos que quedará terminada en 2011, indicaron los grupos en un comunicado.
Según ese acuerdo, Volkswagen adquirirá un 42% para finales de 2009 de Porsche mediante un aumento de capital de 3.300 millones de euros (4.700 millones de dólares), por un valor estimado de Porsche de 12.400 millones de euros (17.500 millones de dólares).
Asimismo, en el primer semestre de 2010 se llevará a cabo un aumento de capital en Volkswagen mediante la emisión de nuevas acciones preferenciales.
Por último, se llevará a cabo un aumento de capital del fabricante de coches deportivo Porsche, «probablemente en el primer semestre de 2011» mediante la emisión de acciones ordinarias y preferenciales.
Los comunicados de ambos grupos precisaron que Porsche seguirá siendo una «marca independiente» y conservará su sede histórica cerca de Stuttgart (suroeste).
Los consejos de vigilancia de ambos grupos -cuyos lazos históricos y familiares son muy estrechos pero que desde hace años se disputan hacerse con el control mutuo- aprobaron ese acuerdo según el cual, Martin Winterkorn, el presidente de Volkswagen, se hará cargo de la dirección de Porsche.
Volkswagen tiene «más que nunca, todo lo que hace falta para convertirse en el número uno de la industria del automóvil», declaró Winterkorn en un comunicado hecho público tras el anuncio de la fusión.
El acuerdo supone un triunfo personal para el presidente de Volkswagen, Ferdinand Piech, nieto del inventor del Volkswagen «escarabajo» y apodado por la prensa alemana como «el patriarca», que ha estado planeando la fusión con Porsche durante años.
De hecho en julio, Piech, que ya es también un gran accionista de Porsche, obtuvo la dimisión del presidente del constructor de bólidos, Wendelin Wiedeking.
Así, el acuerdo del jueves llega tras meses de unas complicadas y difíciles negociaciones.
Volkswagen registró un beneficio neto en su segundo trimestre del presente año pese a la bajada de la demanda de vehículos debido a la crisis económica mundial y planea convertirse en el primer fabricante automovilístico del mundo en 2018, por delante del japonés Toyota.
Porsche, por su parte, trataba desde hacía unos cuatro años hacerse con el control de Wolkswagen a través de una compra progresiva de acciones.
Sin embargo, un endeudamiento creciente hasta más de 9.000 millones de euros, así como la crisis financiera y la caída de su volumen de negocios hicieron la empresa de Porsche imposible y el constructor de bólidos renunció a ella en mayo.
Ahora, se se convertirá en la décima marca del grupo Volkswagen, que ya cuenta en su haber con las marcas Audi, Bentley, Bugatti y Lamborghini, entre otras.
Pero sus sindicatos temen ya que la fusión con Volkswagen acarree la pérdida de parte de sus actuales 11.000 empleados, que quedarán integrados con los cerca de 400.000 del líder del mercado europeo.
Asimismo, Volkswagen podría contar también con la participación de Qatar, que podría hacerse con un 17% del grupo comprando las acciones de Wolkswagen aún en poder de Porsche.