El presidente francés Nicolas Sarkozy visitó hoy la comuna de Villiers-le-Bel, al noroeste de París, escenario de enfrentamientos entre jóvenes y policías a comienzos de la semana, y recibió a las familias de los dos jóvenes muertos en el choque de una moto con una patrulla de la policía, origen de los disturbios.
El mandatario anunció a las familias de las dos víctimas que se iniciaría una información judicial para aclarar las circunstancias en que se produjo la colisión fatal el domingo en la tarde.
No obstante, hasta el mediodía de hoy, esta información no había sido dada a conocer oficialmente por la fiscalía, que es a quien corresponde hacer el anuncio.
En el terreno, donde se desplegó una importante fuerza policial, la situación estuvo tranquila anoche y esta madrugada..
El inicio de una investigación judicial es necesario, según Jean-Pierre Mignard, abogado de la familia de una de las víctimas.
También estimó que las familias deben ser «asociadas en la búsqueda de la verdad» pues es una «garantía de independencia e imparcialidad» para permitir un «proceso de apaciguamiento que acabe con los rumores».
El Presidente francés manifestó con firmeza que «los responsables de haber disparado contra funcionarios de policía serán puestos a disposición de la justicia en lo criminal» por «tentativa de asesinato».
Antes, este mismo día y cuando salía del hospital donde está internado un comisario de policía herido gravemente en la primera noche de disturbios, Sarkozy había comentando que «es algo que no se puede aceptar, más allá del drama de la muerte de los dos jóvenes en moto».
La situación en Villier-le-Bel y en las comunas vecinas, donde a comienzos de semana unos 130 policías resultaron heridos y numerosos edificios y vehículos incendiados, estuvo relativamente tranquila en la noche del martes al miércoles .
El temor de que la violencia se hiciera general, como ocurrió en noviembre de 2005, no llegó a concretarse.
Sin embargo, hubo «algunos policías heridos leves» y «22 detenciones» en Val d’Oise, departamento al norte de París donde se ubica la comuna de Villier-le-Bel, según las autoridades.
«Hubo dos veces menos edificios, vehículos y contenedores de basuras incendiados que en la víspera», agregaron las fuentes, precisando que los incidentes se produjeron sobre todo en comunas vecinas a Villier-le-Bel.
En la noche, en la región de Ile-de-France, que comprende los siete departamentos alrededor de París, fueron detenidas 39 personas, según la ministra del Interior Michí¨le Alliot-Marie, que manifestó que los «delincuentes» pueden estar seguros de que no habrá «ninguna tolerancia».
El dispositivo de policía desplegado a partir del martes en la noche fue sin precedentes, con unos mil agentes en el terreno, según una fuente policial.
La ministra del Interior Michí¨le Alliot-Marie, destacó que el dispositivo policial será mantenido «mientras sea necesario».
Por su parte, el alcalde de Villier-le-Bel, el socialista Didier Vaillant, manifestó la esperanza de que su comuna, que «está de duelo», vuelva a la tranquilidad».
También destacó la necesidad de responder, en los suburbios, a los «problemas comunes a todos los alcaldes, de izquierda como de derecha», en particular en lo que se refiere al empleo, los transportes y la vivienda.