El ultranacionalista canciller israelí, Avigdor Lieberman, inicia hoy su primera visita a Francia, que debe recordarle «la urgencia» de hacer avanzar el proceso de paz con los palestinos.
Lieberman, cuya presencia en la capital francesa ha generado manifestaciones de repudio y contra el cual estaba organizada una protesta este martes en la tarde, debía entrevistarse con su homólogo francés, Bernard Kouchner, y con el brazo derecho y consejero de Nicolas Sarkozy, Claude Guéant.
Las relaciones entre Francia e Israel son oficialmente «amistosas», pero existen múltiples desacuerdos, los que se hicieron más agudos después del ataque israelí contra la franja de Gaza a comienzos de año.
Según una fuente diplomática francesa, la visita solicitada por el canciller israelí «nos permitirá escuchar y recordarle que para Francia es urgente abordar el proceso de paz», para favorecer la posición de los moderados y marginalizar la de los radicales.
«Es un primer contacto y no esperamos convencerlo de nuestras posiciones», agregó la fuente.
Para Francia «es esencial que Israel se pronuncie en favor de un Estado palestino, que dé un paso con respecto a Líbano, detenga su colonización, entre en conversaciones con Siria y deje expedito el paso a Gaza», según un diplomático que resumió así el discurso que tendrá París frente al canciller israelí.
Por el contrario, ningún diálogo es posible en torno a sus posiciones en favor de un «Estado judío homogéneo» en detrimento de los árabes israelíes, precisó.
Previo al inicio de la gira, un alto responsable del ministerio israelí de Relaciones Exteriores había explicado a la AFP que Lieberman debía pedir a sus pares europeos que diesen un plazo a Israel hasta que el gobierno dé a conocer sus grandes líneas de su programa diplomático.
Este programa será presentado por el primer ministro Benjamin Netanyahu al presidente estadounidense, Barack Obama, en Washington, a mediados de mayo, según el responsable, que pidió el anonimato.
El lunes en Roma, primera etapa en su gira europea, Lieberman se refirió sobre todo a la amenaza que Irán haría pesar sobre Israel.
«El problema principal» en la región es «Irán que desarrolla su poder nuclear y es un factor de desestabilización para toda la región y el mundo», dijo.
En relación al conflicto israelí-palestino, recordó que desde hace 16 años todas las tentativas de solución habían fracasado y destacó que su país no quería consignas sino resultados.
Diversas manifestaciones hostiles al ministro israelí estaban previstas esta tarde en las inmediaciaciones de la cancillería francesa, y los partidos de izquierdas habían repudiado su presencia en Francia.
«Recibir a Avigdor Lieberman equivale a alentar al gobierno israelí en lo peor de su política», afirmó el partido Verde, mientras que el Nuevo Partido Anticapistalista (NPA) calificó al canciller israelí de «siniestro personaje».
«Este hombre es un insulto permanente al combate de los progresistas y de los pacifistas israelíes» agregó el Partido comunista.
Después de París, Avigdor Lieberman seguirá viaje a Praga y luego a Berlín.