Violentos combates en Lí­bano


Violencia. Los enfrentamientos en el campo de refugiados en Lí­bano han causado la muerte de más de 140 personas.

Violentos combates estallaron hoy en torno al campo palestino de Nahr al Bared, en el norte de Lí­bano, pese a que el ministro de Defensa, Elias Murr, habí­a anunciado el fin de las operaciones militares contra los milicianos islamistas de Fatah al Islam.


Estos enfrentamientos opusieron al ejército, que recurrió al disparo de cañonazos, el mortero y la metralleta pesada, a los islamistas, atrincherados en la zona sur del campo.

Los miembros de Fatah al Islam utilizaron armas automáticas y lanzacohetes contra los soldados libaneses.

Por la mañana se habí­an escuchado disparos, aunque de forma esporádica, tras los intensos bombardeos de los dí­as anteriores que permitieron al ejército apoderarse de las posiciones del grupúsculo islamista en el norte del campo.

El ministro libanés de Defensa habí­a anunciado el jueves que las operaciones militares habí­an «finalizado» pero que el ejército permanecerí­a alrededor del campo «hasta la rendición» de los islamistas.

Los yihaidistas de Fatah al Islam, acusados de estar vinculados con Al Qaida, se encuentran atrincherados en Nahr al Bared desde el 20 de mayo, cuando una serie de ataques y emboscadas contra soldados desembocaron en sangrientos combates.

En total, 143 personas, entre ellas 76 militares y al menos 50 islamistas, murieron desde esa fecha en los enfrentamientos internos más violentos en Lí­bano desde la guerra civil (1975-1990).

Murr exigió especialmente la capitulación del jefe de Fatah al Islam, Chaker al Abssi. Aunque «esté muerto, que nos entreguen su cuerpo», declaró.

En la misma lí­nea, el ejército señaló el viernes en un comunicado que no podí­a «renunciar a la aplicación de la justicia que empieza por la entrega de los criminales que masacraron a los militares».

Por otra parte, el portavoz de la unión de ulemas palestinos, Mohamad Hajj, que negocia con el grupo, afirmó el viernes que los islamistas habí­an anunciado un alto el fuego unilateral.

«Pude entrar en contacto con su portavoz, Chahin Chahin. Me pidió que anunciara que mantienen un alto el fuego», aseguró a la AFP.

Los ulemas palestinos viajaron el viernes a Beirut para pedir a las organizaciones islamistas palestinas, en particular, a Hamas y la Jihad Islámica, que intervengan ante las autoridades con el fin de «llegar a una solución definitiva», según Hajj.

Los negociadores afirman desde hace varios dí­as que los dirigentes de Fatah al Islam se encuentran ilocalizables y que los contactos se mantienen con figuras de segunda fila.

Los 12 campos palestinos de Lí­bano están controlados fundamentalmente por las formaciones polí­tico-militares palestinas, en particular por Fatah, el movimiento del presidente Mahmud Abas.

Estos grupos se habí­an comprometido a velar por la seguridad en el sur de Nahr al Bared, donde todaví­a residen los 2.000 refugiados de los 31.000 que no abandonaron el lugar en las últimas semanas.

El ejército libanés acusó a estas organizaciones de no haber cumplido su promesa, mientras que el jefe de Fatah en Lí­bano, Sultan Abul Aynain, justificó su fracaso basándose en el conflicto entre Fatah y Hamas en los territorios palestinos.

«No se puede renunciar a la aplicación de la justicia que empieza por la entrega de los criminales que masacraron a los militares.»

Comunicado del Ejército de Lí­bano.