Violencia imparable en Gaza


Dolor. Una mujer palestina reacciona ante la noticia de la muerte de un familiar durante el conflicto en Gaza.

Los enfrentamientos en Gaza entre el movimiento palestino Hamas y los servicios de seguridad leales al presidente Mahmud Abas parecí­an escapar a todo control hoy, con la muerte de 14 personas, en el sexto dí­a de los peores combates desde marzo, que dejaron 38 muertos.


Frente a estos choques, que podrí­an poner fin al gobierno de Unión Nacional inaugurado el 17 de marzo, Abas y el jefe del Hamas en el exilio, Jaled Mechaal, hablaron por teléfono para tratar de instaurar la calma.

El viceprimer ministro Azzam al Ahmad indicó que Abas estudiaba la posibilidad de instaurar el estado de emergencia.

En total, desde el viernes, 30 miembros de las fuerzas de seguridad, seis combatientes del Hamas y dos civiles murieron en Gaza. Más de cien personas sufrieron heridas.

Ningún palestino se atreví­a a salir a las calles, controladas por hombres armados enmascarados, que colocaron numerosos retenes en Gaza. Los enfrentamientos son casi ininterrumpidos desde el ayer al anochecer, según un corresponsal de la AFP.

Dos personas murieron y varias más sufrieron heridas en un ataque aéreo israelí­ contra un campamento de la fuerza ejecutiva, controlada por el Hamas, en Rafah (sur de la franja de Gaza), según fuentes médicas y de la seguridad.

Este ataque fue lanzado poco después de que cayeran cinco cohetes en el territorio israelí­, lanzados desde el norte de la franja de Gaza.

En el incidente interpalestino más mortí­fero, combatientes islamistas abrieron fuego por error con cohetes antitanque contra un vehí­culo de la seguridad preventiva que transportaba a cinco prisioneros del Hamas, indicó el portavoz del organismo de seguridad, Yussef Eissa.

Los cinco hombres murieron inmediatamente, así­ como dos miembros de la seguridad preventiva que se encontraban en el vehí­culo.

Poco antes, el Hamas habí­a lanzado un asalto sin precedentes contra la casa del jefe de la seguridad interior palestina, Rashid Abu Shbak, en el barrio de Tal Al Hawa (sur de Gaza), matando a cuatro de sus guardaespaldas.

El Fatah acusó al Hamas de haber tratado de asesinar a Rashid Abu Shbak, un allegado de Abas, quien no se encontraba en su casa en el momento del ataque, que duró más de tres horas, según una fuente de la seguridad y testigos.

«Miembros de la fuerza ejecutiva (controlada por el Hamas) y de las Brigadas Ezzedin Al Qassam (el brazo armado de este movimiento) tomaron por asalto la casa de Rashid Abu Shbak y mataron a cuatro guardias», declaró a la AFP un responsable de los servicios de seguridad.

«El Hamas trató de asesinar a Rashid Abu Shbak», acusó el portavoz del Fatah, Abdelhakim Awad. «Ismail Haniyeh tiene la responsabilidad de lo que sucedió hoy en su calidad de primer ministro, de jefe del Hamas, y de ministro del Interior», agregó.

Haniyeh asumió la cartera del Interior después de la renuncia de Hani Kawasmeh, el 14 de mayo, para protestar contra las escasas prerrogativas que le habí­an sido atribuidas para aplicar un plan de seguridad que supuestamente debí­a luchar contra el caos en la franja de Gaza.

Como de costumbre, el Hamas y el Fatah se acusaron mutuamente, mientras fracasaban todos los intentos de restablecer la calma desde el viernes, cuando comenzó la nueva ola de violencia.

«Este miércoles hubo una conversación telefónica entre el presidente Abas y el jefe de la oficina polí­tica del Hamas, Jaled Mechaal. Ellos se pusieron de acuerdo en la necesidad de poner fin a los sangrientos acontecimientos entre el Hamas y el Fatah en Gaza», declaró a la AFP el ministro de Información, Mustafá Barghouthi.