En artículo anterior se trató, de una manera muy superficial, sobre la violencia, sus orígenes y sus consecuencias. Se mencionó que la violencia acobarda a un conglomerado. Sin embargo, esa misma cobardía, con el tiempo se convierte en un profundo malestar social que produce hondos sentimientos colectivos negativos. El malestar social guía a un grupo colectivo a tomar acciones, quizás sin tener un propósito definido y ser una muestra de rechazo sin determinación objetiva, pero las acciones ya se dieron en Guatemala, con las espantosas consecuencias vividas.
Las luchas sociales son parte de la humanidad y son parte de su historia. Es necesario comprender y tener claro que el comunismo es un enemigo de la libertad, exactamente como lo es el capitalismo salvaje. El capitalismo salvaje es el capitalismo que ahoga, que sustrae el aire y no permite respirar. Exactamente igual al comunismo. Los dos extremos son fatales para una sociedad, especialmente para una sociedad pequeña como la guatemalteca, en donde el mismo capitalismo salvaje y recalcitrante sustrae las oportunidades a los jóvenes, quienes sin esperanza, se vuelcan hacia el crimen: La extorsión y el narcotráfico.
Rotundamente se debe destacar el hecho de que los guatemaltecos desean y necesitan un cambio social urgente y profundo. Si las cúpulas económicas y gobernantes no abren sus parámetros de pensamiento para modernizarse y dejar atrás la voracidad y el feudalismo que persisten, tendremos en Guatemala lo que llamamos un estallido social. Un movimiento social de esta naturaleza sería una hecatombe por todos temida.
Un movimiento social es la agrupación no formal de individuos u organizaciones dedicadas a cuestiones socio-políticas que tiene como finalidad el cambio social. Los movimientos sociales como estructuras de cambio social surgieron históricamente como consecuencia de distintas crisis sociales y presentaron diferentes orientaciones ideológicas: tanto revolucionarias como reaccionarias, y todos los estadios intermedios hasta los marginados, a veces identificados con un campo político más o menos concreto, y en otras ocasiones de forma interclasista y multipartidista. Generalmente un movimiento social es amorfo.
Un movimiento o estallido social, como también se le conoce, es una aspiración de sectores sociales (clases) de lograr influencia sobre el Estado, debido a las desigualdades en la economía. Así por ejemplo, la aspiración del proletariado a lograr representación en los sistemas económicos y de gobierno. Generalmente los movimientos sociales son violentos.
Los movimientos sociales se han dado anteriormente en Guatemala y ha quedado demostrado que son algunas veces el nacimiento de una idea, conveniente o no, y su génesis puede derivar hacia un movimiento o iniciar una revuelta o una revolución y la eventual plataforma para un partido hacia el poder o, peor aún, hacia una intervención extranjera, como ocurrió en Guatemala por parte de los estadounidenses uniendo traidores a la patria como el Coronel Carlos Castillo Armas y el MLN en 1954.
Las pésimas condiciones económicas que sufre el conglomerado guatemalteco aunado a la corrupción vertiginosa incrustada dentro del corazón del Estado, así como el voluminoso aumento de la criminalidad, el entreguismo de los recursos de la Nación, el azote del narcotráfico, etc., etc., hacen de Guatemala una caldera presta a estallar con una violencia de consecuencias trágicas.