El ejército de Guatemala no está libre de la ola de delincuencia común y criminalidad que envuelve al país, en los últimos seis meses han sido asesinados nueve elementos entre oficiales, tropa y especialistas. Uno de los casos es el ataque directo con arma de fuego que sufrió el teniente coronel de infantería, Juan Carlos Herrera Ramírez de 45 años de edad, este martes en la 27 calle final colonia Covias zona 5 de la capital, informó el vocero del Ministerio de la Defensa, Daniel Domínguez
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El funcionario militar puntualizó que a Herrera Ramírez le acertaron tres impactos de bala que le cortaron la vida en el lugar del suceso donde llegó a visitar un familiar. Actualmente estaba de alta en el Comando superior de educación del Ejército y oficial alumno del Curso superior de guerra para ascender a grado inmediato superior de Coronel.
Domínguez dijo que no es primera vez que la delincuencia común ataca militares. En 2007 dos soldados de seguridad ciudadana cayeron abatidos en colonia La Mariposa, Amatitlán; dos tenientes murieron en asalto a buses en Chimaltenango y avenida Bolívar, Guatemala y un cadete secuestrado apareció muerto en la capital.
En enero 2008 otro cadete uniformado fue asaltado y asesinado en cuatro caminos, occidente del país rumbo a Huehuetenango y Quetzaltenango. En febrero un soldado que viajaría con el contingente de la Fuerza de Operaciones de Paz destacada en la república de Haití, fue asesinado en la zona 18. Uno de los últimos casos ocurrió en Chimaltenango cuando los delincuentes atacaron a un soldado originario de Salamá que había retornado de Haití.
El criterio del vocero militar es que las bajas sufridas, no son un blanco directo hacia la institución, pero los operativos con la PNC se incrementan y los compromete más en la lucha frontal contra la delincuencia y el crimen organizado al mismo tiempo lamenta el luto por sus colegas pero sirve para fortalecer las acciones de seguridad.