El Procurador de los Derechos Humanos (PDH) continúa con las supervisiones, tanto en fábricas como en almacenes de cohetes, para verificar la prohibición vigente de venta y distribución de canchinflines. El magistrado de conciencia se mostró satisfecho por la minoría de accidentes reportados hasta ahora.
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Sergio Morales, PDH, informó que las verificaciones en fábricas han cesado y que la institución que preside se ha dado a la tarea de supervisar fábricas de artículos pirotécnicos para corroborar que no existan productos que sean prohibidos.
Los productos, cuya fabricación, distribución y venta está prohibida son básicamente los canchinflines, así como los juegos peligrosos, que puedan causar daños a nivel nacional.
En los operativos de supervisión de coheterías, que se realizan a nivel nacional, se les exige mostrar extintores, cubetas con agua o bolsas con arena, como medidas de seguridad para evitar incendios y otros daños.
Según Morales, los operativos se realizarán en toda la república durante todo el mes de diciembre para que no se produzcan este tipo de ventas, las cuales están prohibidas según resolución de la Corte de Constitucionalidad (CC).
Contra la ley
El entrevistado añadió que los operativos realizados están amparados en la resolución de la CC y que los negocios o bodegas de almacenaje de cohetes y pólvora que no cumplan con lo establecido con dicha resolución incurren en una figura de carácter penal.
El PDH emite una notificación a la CC, quien determina las sanciones en base a lo que establece la ley, informó finalmente el doctor Morales.
El magistrado de conciencia manifestó: «nos sentimos satisfechos y queremos reconocer la responsabilidad tanto de los empresarios como de los comerciantes, ya que han colaborado».
Finalmente indicó que la institución que preside está satisfecha porque se han reportado menos accidentes por estos productos, lo cual es muy favorable.
Prohibición vigente
La Corte Suprema de Justicia (CSJ) resolvió denegar el amparo provisional otorgado al Procurador de los Derechos Humanos (PDH), sobre la producción, distribución y venta de silbadores, sin embargo la prohibición del comercio de este producto continuó firme debido a un amparo que presentó Sergio Morales en 2006, y que fue confirmado por la CC, mantiene firma la prohibición de venta de los silbadores, afirmó el PDH.
La prohibición de venta de silbadores sigue en pie hasta que la CSJ resuelva en definitiva dictar sentencia sobre el amparo vigente, la cual se podría conocer en enero del próximo año.
Casos
En 2005 se reportaron varios casos de incidentes provocados por el uso de los silbadores en el país, los cueles llegaron incluso a cobrar vidas humanas.
Uno de los casos más fuertes fue el de la muerte de cinco niños, la cual se dio por un incendio que provocó a causa de un silbador que entró en la casa de éstos mientras dormían. Las víctimas del lamentable hecho fueron: Ana Belén, de 2 años; Saulo Daniel, de 3; Juan Antonio, de 6; Clara Luz
Yesenia, de 10, y Erika Esperanza, de 13 años.