Los astilleros navales de Galicia trabajan sin parar a pesar de la crisis económica en España, con la cartera de pedidos completa hasta el año 2012 gracias a una reconversión efectuada para fabricar barcos dotados de tecnología punta.
«Estamos en un momento de éxito que nos permite sobrevivir aunque la crisis afecte otros sectores», explicó José Domínguez, presidente del polo de desarrollo de los astilleros navales de esta región del noroeste de España.
Los encargos en los astilleros de Vigo, una de las dos ciudades líderes del sector en Galicia, junto con El Ferrol, están completos hasta el año 2012 e incluso algunos hasta el 2014, con un total de 55 barcos en proyecto.
Una salud excepcional en una región que el domingo votará para renovar su parlamento regional y que está siendo duramente golpeada por la crisis económica.
¿Cómo se explica la paradoja? «Los contratos de ahora se han firmado en 2006-2007, en el momento del «boom» del sector naval a nivel mundial», explica Domínguez, que también es director financiero del astillero naval Factorías Vulcano.
El número de contratos se redujo en 2008 pero Domínguez no está preocupado: el sector ya conoció otras crisis en los años 1980-90, pero «hemos sabido reorientar el negocio». La construcción naval española se encuentra en el cuarto puesto de Europa.
Vigo cuenta hoy con nueve astilleros de mediano tamaño, todos privados, que construyen barcos que exigen una tecnología muy alta: barcos para el transporte de productos químicos o peligrosos, naves mixtas para el transporte de vehículos y pasajeros, naves sísmicas para la exploración petrolera o barcos para construir plataformas petroleras.
Cada nave cuesta entre 80 y 130 millones de euros. Hay otros que fabrican yates de lujo.
Los astilleros han reducido sus costes fijos: «Ahora, como hace 25 años, trabajan unas 7.000 personas en los astilleros de Vigo. La diferencia es que actualmente sólo 750 son asalariados y los demás son eventuales».
Y el sector sigue contratando: 1.500 puestos se crearon el año pasado y otros 1.000 podrían crearse este año, una buena noticia para los centenares de obreros de la construcción o del sector automovilístico que han perdido su trabajo en los últimos meses.