¿Victoria aplastante o empate?


La elección a la presidencia de Estados Unidos ha alcanzado dimensiones mundiales, como se demuestra con estas pinturas de los candidatos a la presidencia en el Grand Palais de Parí­s, Francia.

¿Victoria arrolladora de Barack Obama o apenas empate? Intentar darle sentido a la información de los sondeos en la campaña electoral estadounidense se ha convertido en un pasatiempo nacional, mientras la carrera hacia la Casa Blanca entra en su recta final.


En la última semana, el desconcertante despliegue de encuestas ofreció aliento tanto a los seguidores del partido Republicano como a los del Demócrata.

Varias encuestas nacionales sugirieron que Obama ganarí­a con una ventaja de dos dí­gitos; otras sin embargo indicaron que John McCain estarí­a todaví­a en carrera, arrastrando tan sólo uno o dos puntos de desventaja.

Expertos en sondeos, mientras tanto, señalan que las encuestas nacionales no son tan relevantes en términos de predicción del resultado de las elecciones como los números de las encuestas en estados clave.

Entonces, mientras McCain podrí­a estar muy parejo con Obama en una encuesta nacional, los encuestadores estudian las cifras en estados como Ohio, Florida y Pensilvania, para obtener pistas del resultado de las elecciones del 4 de noviembre.

Para Charles Franklin, profesor de ciencia polí­tica en la Universidad de Wisconsin, los números fluctuantes de las encuestas son una fuente de confort.

«Si todas las encuestas dieran exactamente el mismo resultado algo estarí­a realmente mal con la teorí­a del muestreo aleatorio», dijo Franklin, co-fundador del sitio web Pollster.com, en declaraciones a la AFP.

La teorí­a cientí­fica establece que una muestra de 1.000 personas deberí­a tener un margen de error de 3%, agregó.

«En ese sentido la dispersión de los números que estamos viendo es tranquilizadora, porque sabemos que los muestreos aleatorios son genuinamente al azar; si fuera menos variado sabrí­amos que los encuestadores están errados».

Pollster.com es uno de muchos conglomerados de escrutadores en internet, que surgieron en la década pasada con el ojetivo de reunir y analizar el inagotable caudal de encuestas producidas por compañí­as mediáticas y de investigación.

Otros sitios son realclearpolitics.com, fivethirtyeight.com y el Princeton Election Consortium.

Henry Brady, profesor de ciencia polí­tica en la Universidad de California, Berkeley, y director del Survey Research Center de la institución, dijo que los sitios de escrutadores ayudan a establecer tendencias en las elecciones.

«El asunto clave es recordar que cada sondeo es una muestra aleatoria sujeta a error», dijo Brady. «Es por ello que lo conveniente es observar a través de los sondeos para ver si existe un patrón. Y el patrón por el momento es bastante claro: Obama está a la cabeza».

Una encuesta de esta semana que sugirió que sólo un punto separaba a Obama y McCain, destacó la naturaleza peligrosa de los sondeos, dijo Brady.

«Cuando hay tantas encuestas que afirman que Obama tiene una ventaja de cinco, seis, siete puntos y luego un sondeo da un margen de un punto, no me parece que sea una novedad sino un error».

«Simplemente es lo que sucede en las encuestas. De vez en cuando un sondeo es erróneo. Es la naturaleza de este asunto».