Victoria anunciada de Yudhoyono


Susilo Bambang Yudhoyono, presidente de Indonesia. FOTO LA HORA: AFP ABROR RIZKI

El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, lidera por amplio margen la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas sin incidentes hoy en la tercera mayor democracia del mundo, según las primeras estimaciones.


Yudhoyono, presidente desde 2005, obtendrí­a entre el 58,6% y el 60,10% de los votos, según varias estimaciones concordantes anunciadas por los canales de televisión a partir de las primeras papeletas escrutadas.

Esta victoria anunciada le permitirá proseguir las reformas emprendidas para estimular el desarrollo económico de Indonesia, el paí­s con mayor población musulmana del mundo y el cuarto más poblado.

Este ex general de 59 años aventaja mucho a sus dos adversarios: la ex presidenta Megawati Surkarnoputri y el actual vicepresidente Jusuf Kalla, que contaba con obligarlo a ir a una segunda vuelta en septiembre.

Las primeras estimaciones conceden a Megawati en torno al 26% de los votos y a Kalla entre el 12% y el 15%. Los resultados oficiales serán divulgados dentro de unos dí­as.

Sin esperar a los resultados definitivos, Kalla felicitó por su reelección a Yudhoyono quien, por su parte, llamó simplemente «a la calma» hasta el anuncio oficial.

Las segundas elecciones presidenciales por sufragio universal directo desde la instauración de la democracia en 1998 se desarrollaron «pací­ficamente» y «en orden», anunció una responsable de la comisión electoral, Endang Sulastri.

Un total de 176 millones de votantes, sobre 234 millones de habitantes, estaban llamados a las urnas, muchas de ellas al aire libre, en las aproximadamente 6 mil islas pobladas del archipiélago.

Yudhoyono prometió que si ganaba harí­a todo lo posible para que la economí­a recuperara un ritmo de crecimiento superior al 6%, como en 2007 y 2008, para generar empleo.

Aunque Indonesia resiste bastante bien a la crisis mundial (con un crecimiento previsto para este año de 4%), el desempleo y la pobreza siguen siendo muy altos y las desigualdades sociales van en aumento.

«El próximo presidente debe arreglárselas para que todo el mundo pueda tener acceso a los productos básicos», como el arroz, el aceite comestible y el gas, dice Budianto, un guardia de aparcamiento que «sobrevive» con dos dólares diarios en Yakarta.

Pero uno de sus vecinos, Yulius Palalung, está convencido de que «nada va a cambiar» porque «la actual polí­tica no beneficia más que a los ricos».

Durante la campaña, Yudhoyono se defendió de las acusaciones que le reprochan una polí­tica «neoliberal» en favor de los inversores extranjeros, principalmente en el ámbito de las abundantes materias primas (gas, carbón, estaño).

Respondió a sus adversarios elogiando su «programa anticrisis» de distribución de dinero y de arroz a 19 millones de pobres, una iniciativa por la que es muy popular entre los más necesitados.

En el ámbito interno, Yudhoyono tendrá que seguir manejando la delicada alianza con los partidos islámicos, que lo han apoyado en su casi totalidad.

Yudhoyono, que se considera musulmán tolerante, como la inmensa mayorí­a de la población, se ganó a estos partidos haciendo aprobar en 2008 una ley «antipornografí­a» muy criticada por las organizaciones laicas y las religiones minoritarias.

Durante su segundo mandato, el presidente quiere dar a Indonesia el lugar internacional que le corresponde como tercera democracia más poblada después de India y de Estados Unidos. Para ello planea visitar antes del final del año al presidente estadounidense Barack Obama, adulado en Indonesia por haber vivido allí­ algunos años de su infancia.