Ante algunos rumores que tachaban que el vicepresidente Rafael Espada estaba deprimido por su estadía en el Gobierno, hoy aseguró que estaba muy contento y «claro que hay problemas porque hay momentos duros, pero no me arrepiento».
Además dijo que estar en la política no es malo, porque aunque «en Guatemala hay corrupción a todo nivel, pero podemos pasar por este pantano».