El alza de los carburantes, las desavenencias entre acerías chinas y minas brasileñas, las inéditas exportaciones de cereales estadounidenses y los embotellamientos en los puertos impulsan los precios del transporte marítimo a niveles récords desde hace un mes.

Los grandes buques de carga que transportan carbón, cereales o mineral de hierro por todos los mares del planeta nunca pagaron tan caro el viaje: el índice compuesto Baltic Dry Index (BDI) -promedio de precios de 24 rutas mundiales de transporte de materias primas secas- subió el 20 de mayo a 11.793 puntos, un récord histórico, y aún permanece cercano a este nivel
El Baltic Panamax Index (BPI) -promedio de siete rutas, la mayoría de las cuales involucra a los cereales- subió también el 20 de mayo a 11.425 puntos, un nivel jamás alcanzado antes.
Los armadores petroleros también pueden frotarse las manos: a inicios de la semana, el índice Baltic Clean Tanker Index, promedio de los precios en cinco rutas de productos petroleros refinados (gasolina, gas licuado, fuel para calefacción, entre otros), subió el jueves a 1.487 puntos, un máximo en dos años y medio.
La vitalidad del tráfico marítimo sorprendió a muchos analistas. Tras haber subido a récords históricos en el otoño boreal, los índices se derrumbaron a comienzos de año, y perdieron la mitad de su valor.
Pero luego «los fletes subieron, eclipsando sus máximos de fines de 2007, sostenidos por una fuerte demanda subyacente en las materias primas», dijo la analista Helen Henton, del banco Standard Chartered.
Para Sverre Svenning, del agente marítimo Fearnleys, la primer razón de esta brutal aceleración de los precios se debe a la escalada de las cotizaciones del petróleo, que ha subido cerca de 40% desde el inicio del año y alcanzó el récord de 139,12 dólares el barril hace una semana.
«El alza del transporte marítimo se debe a los costos. Si el fuel aumenta 10 dólares por tonelada, el costo del transporte aumenta mil dólares por día para un superpetrolero y 500 dólares para un carguero», dijo.
La factura de fuel de un gran portacontenedor que atraviesa el Pacífico en 28 días asciende a más de tres millones de dólares, calculó por su lado el World Shipping Council.
La fuerte recuperación de la actividad siderúrgica es citada también conmo un factor esencial en el alza de precios del transporte marítimo.
A partir del mes de marzo, tras un periodo de estancamiento de la producción a fines de 2007 y comienzos de 2008, «los aceristas de tamaño mediano entraron nuevamente en acción, a raíz de una fuerte alza de los precios del acero, que los tornó rentables otra vez», explicó James Leake, analista del agente marítimo Icap Hyde.
Para completar el cuadro, las exportaciones de cereales alcanzaron niveles récord, y Estados Unidos se convirtió en el primer granero del mundo, tras una serie de cosechas desastrosas en Europa, en Australia y en Argentina, donde el problema se agravó a raíz del conflicto entre el campo y el gobierno.
«Las ventas de cereales estadounidenses (…) alcanzaron niveles récords este año (2007/2008)», precisó Leake.
Además, la flota marítima es apenas suficiente para satisfacer una demanda de transporte en pleno desarrollo, impulsada por la industrialización china.
Finalmente, la congestión de los puertos en Australia, uno de los principales productores de carbón y mineral de hierro y un gran proveedor del Extremo Oriente, exacerba las tensiones sobre la oferta de navíos.
En este contexto, explicó Leake, un solo factor basta para hacer saltar los precios. Pero ahora «tenemos todas las razones que podemos imaginar a la vez», afirmó.