Vergí¼enza en el Congreso, tras bochornoso incidente de ayer


El diputado oficialista, Mario Taracena y Anabella de León, del Partido Patriota, protagonizaron ayer un escándalo en el Congreso. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Vergí¼enza ajena, a veces propia; análisis, ofrecimientos y más señalamientos… fueron algunas de las reacciones de diputados al Congreso de la República, luego del incidente protagonizado ayer por legisladores de la UNE y el PP.

G. HERRERA Y J. ESTRADA
lahora@lahora.com.gt

Mario Taracena, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y Anabella de León, del Partido Patriota (PP), protagonizaron ayer un escándalo en el Hemiciclo, justo bajo los ojos de los Embajadores acreditados en Guatemala, y que habí­an llegado para presenciar la ratificación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG).

Entre indirectas, insultos bien directos, alusiones personales y demás gestos considerados violentos -incluidas las invitaciones a los puñetazos-, la trifulca encontró su clí­max cuando De León arrojó a Taracena el agua que contení­a el vaso que utilizaba para refrescar su sed.

REACCIí“N OFICIAL

Fernando Barillas, miembro del Comité Ejecutivo de la UNE, lamentó el comportamiento inadecuado demostrado por los diputados de la UNE y el PP dentro del Congreso, indicando que el actuar no fue el correcto.

Sin embargo, Barillas intentó justificar la supuesta inocencia de Taracena, al dejar entrever que la responsabilidad recaí­a en la diputada de oposición. Mientras tanto, fuentes del PP, como su jefa de bancada, Roxanna Baldetti, en declaraciones a radios locales, indicó que el diputado oficialista fue quien provocó con su presunta verborrea insultante contra el bloque que representa.

Roberto Alejos, presidente del Congreso, anunció, también por declaraciones a la radio, que está por convocar a los jefes de bloque para evaluar qué reglamentación se puede imponer dentro del Pleno, para evitar que continúen los roces entre bancadas, cuya cúspide llegó ayer.

INNECESARIO

Arí­stides Crespo, diputado del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), considera que, eventualmente, podrí­a llevarse a la instancia de jefes de bloque el tema de los señalamientos y agresiones en el pleno, pero que la Ley de Régimen Interior ya lo regula; sólo falta que se apliquen las sanciones para quienes perturben el buen diálogo dentro del Hemiciclo.

Sin embargo, la postura de los jefes de bloque era de criticar estos roces y de advertir el deterioro de la imagen legislativa. í‰se fue el caso de Rubén Mejí­a, subjefe de la Bancada Guatemala, opinó que adentro del pleno no hay tolerancia; el interés nacional es pisoteado y eso demerita la calidad de todos los diputados, que ya tienen deteriorada su imagen ante la opinión pública.

Roberto Villate Villatoro, jefe de bancada de Libertad Democrática Renovadora (Lider), cree que en estos casos los tribunales de honor de los partidos deberí­an juzgar la conducta de sus diputados, así­ como aprobar en el Congreso el Código de í‰tica Parlamentaria. «El pleno no es el lugar para resolver los problemas a trompadas», dijo.

VERGíœENZA

Por otra parte, Barillas justificó la actitud de los embajadores y representantes de la Comunidad Internacional que presenciaron este bochornoso incidente. Estas personalidades habí­an acudido al Pleno, ante el anuncio de que se ratificarí­a la extensión del mandato de la CICIG. Sin embargo, lejos de celebrar este apoyo, acordaron retirarse del palco del Legislativo.

Sin embargo, para Taracena, uno de los implicados en el incidente, «los embajadores son polí­ticos; no se van a espantar por lo que sucedió adentro del Pleno… Peores cosas han visto y han vivido en los Parlamentos de Europa donde también se dan enfrentamientos», dijo ayer.