Ver para creer


En América Latina hay dos gobiernos muy distintos que merecen ser analizados, son un ejemplo en educación, salud, agricultura e infraestructura: Chile y Cuba. Sus sistemas polí­ticos no se parecen, pero sus resultados en las áreas mencionadas deben ser motivo de análisis, emulación y en cierto grado de envidia.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

Oportuno es que el vicepresidente, Rafael Espada, acompañado de otros funcionarios decidiera aceptar la invitación del vicepresidente Carlos Lange y que la visita a Cuba haya sido hecha a principios de la gestión del actual gobierno.

Guatemala no logra comprender que la educación pública es fundamental para combatir el subdesarrollo. El analfabetismo es nuestro principal enemigo, la falta de convencimiento de los padres de que sus hijos, mujeres y hombres, deben de asistir a la escuela primaria es parte de la pobreza, mala salud y del subdesarrollo; así­ como, la carencia de planes concretos para crear escuelas técnicas (como la que en nuestro gobierno planificamos y desarrollamos en la costa sur) hacen que nuestro recurso humano no tenga la oportunidad de competir con China, India, ni con paí­ses latinos como México, Chile, Brasil y Argentina.

Para poder ser un paí­s exportador se requiere adecuar el recurso humano y el producto, por eso Chile es el mayor exportador de toda América Latina, nosotros no le podemos exportar prácticamente nada, salvo azúcar y si ese producto es limitado, de qué nos sirve un TLC con ellos.

Cualquier persona que compare los números o estadí­sticas de educación y salud del gobierno de Pinochet, mejorados por los subsiguientes gobiernos de la concertación, comprende por qué Chile es un ejemplo. Pero injusto serí­a no reconocer, al analizar esos mismos números, que Cuba a pesar del bloqueo económico de tantos años, improcedentemente decretado en su contra por los Estados Unidos, es otro ejemplo como lo evidencian los resultados en esas áreas.

Como le dijera a mi regreso de Cuba, en el cuarto año de nuestro gobierno, a Mario Torres, ministro de Educación: Cómo tú habiendo conocido y tenido desde el principio toda la información educativa de Cuba y siendo un profesional y docente de la Universidad de San Carlos, no me explico, desperdiciaste todos estos años y no copiaste lo bueno de la educación cubana.

Algo similar debemos de reconocer en la salud pública cubana, la mayorí­a de médicos en nuestro paí­s son producto de los impuestos que se trasladan anualmente a la Universidad de San Carlos, la mayorí­a de ellos son estudiantes que en los diferentes años de su vida universitaria en la Usac son de gran sensibilidad y preocupación social, pero se gradúan y no le devuelven al pueblo y a la sociedad la enorme inversión que se hizo para formarlos. Son revolucionarios socialistas de jóvenes y bomberos o capitalistas de viejos.

Si este gobierno debe ser la sí­ntesis de los gobiernos anteriores, debe tomar lo bueno -independientemente que venga de la derecha o de la izquierda-, copiar lo más rápido posible el sistema de alfabetización que tan buenos resultados dio en Cuba y Nicaragua; copiar de Chile su habilidad de exportación, no en la fruta sino en las verduras y vegetales, para lo cual hay que aprovechar los minifundios y la dedicación de nuestros laboriosos agricultores, fomentando la producción de verduras y vegetales mediante «organopónicos», actividad que rápidamente aumentarí­a y multiplicarí­a nuevas plazas de trabajo y que además intensificarí­a el abastecimiento alimenticio nacional y la exportación de estos productos, tanto orgánicos como no orgánicos.