El proyecto de reforma del presidente Hugo Chávez para incorporar a la Constitución el socialismo, la reelección presidencial continua y un mandato de siete años, creó en Venezuela un nuevo escenario de confrontación entre el oficialismo y la oposición.
En un discurso de cinco horas ante el Parlamento, el miércoles, Chávez exhortó a debatir su proyecto «socialista» de economía mixta que quedaría establecido en la Constitución, basado en la distribución de la renta petrolera de Venezuela, sexto país exportador mundial de crudo.
Pero el Presidente dedicó menos de cinco minutos al tema más polémico, la reelección continua y sin límite de veces.
Chávez convocó a sus seguidores a una campaña nacional para «dar el gran debate que marcará profundamente el inicio de la nueva era» socialista.
«Me acusan de estar haciendo planes para eternizarme en el poder o para concentrar los poderes; sabemos que no es así», reprochó el jefe de Estado, que gobierna desde hace ocho años y fue reelegido en diciembre pasado hasta 2013.
El general retirado Alberto Mí¼ller Rojas, quien hasta julio fue jefe del Estado Mayor Presidencial de Chávez, dijo a la AFP que la reelección continua y la extensión del mandato a siete años son «necesarios porque este proceso, a fin de cuentas, recae en un individuo (…) el líder del proceso».
«El problema de un régimen autocrático basado en una persona se balancea con la inclusión del Poder Popular como un poder público nacional», argumentó Mí¼ller Rojas, en alusión a la organización de los «consejos comunales» que impulsa Chávez.
Pero la oposición reaccionó convocando a una movilización en contra del proyecto, que deberá ser sometido a un referendo si, como se espera, lo aprueban los diputados, todos de filiación oficialista desde que la oposición boicoteó los comicios de 2005.
El ex candidato presidencial socialdemócrata Manuel Rosales, quien perdió los comicios de diciembre ante Chávez (63% contra 37% de votos) calificó el jueves como un intento de «golpe constitucional» la reforma de la Carta Magna de 1999.
«Entre trampa y trampa constitucional él lo que quiere es convertirse en el presidente eterno de Venezuela», sentenció el gobernador reelecto del estado petrolero de Zulia (oeste).
El rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Vicente Díaz, también expresó que la reforma constitucional no basta para establecer el socialismo en la Constitución y planteó que el camino es una Constituyente.
«Al declarar a Venezuela como Estado socialista cabe preguntarse qué sucede entonces con el pluralismo político», advirtió el rector de CNE, organismo que tendría que organizar un referendo sobre la reforma si es aprobada por el Parlamento.
«Â¿Qué pasa si un partido político se declara como anti-socialista?», se interrogó Díaz. «Las preguntas que hago como rector electoral, son: ¿qué pasa con ese partido? ¿La actuación de ese partido es inconstitucional porque no se declara socialista?».
El constitucionalista Gustavo Linares dijo a la AFP que «la reforma no parece tan profunda y quedó aún más claro que lo único relevante es la reelección perpetua».
Este profesor de Derecho Administrativo de la Universidad Central criticó que «Chávez podría concretar todo el resto del proyecto con los poderes presidenciales que ya tiene».
En enero pasado, poco después de su reelección, el Congreso otorgó a Chávez plenos poderes para legislar por decreto, mediante los cuales adelantó un agresivo plan de nacionalizaciones en las industrias estratégicas: petrolera, telecomunicaciones y electricidad.
La propuesta «es muy retórica, como por ejemplo el poder comunal sin poder público, prosigue el cambio de nombre de las cosas (socialista) para mantener el núcleo del modelo, que es la concentración del poder en sus manos», sostuvo Linares.
Sin embargo, el general Mí¼ller afirmó que, justamente, «el corazón de la propuesta está en la consideración del poder popular y comunal como un poder público nacional».
Hugo Chávez, presidente de Venezuela.