El 6 de agosto de 1932, en la terraza del Hotel Excelsior del Lido de Venecia, bajo la dirección de Luciano De Feo y contando con el beneplácito de las máximas autoridades nacionales, en particular del dictador Benito Mussolini, se inauguró el primer festival de cine del mundo.
La primera edición, que no tenía un carácter competitivo, se abrió con la proyección de «Dr. Jeckyll y Mr. Hyde», de Rouben Mamoulian.
La primera «Exposición Internacional de Arte Cinematográfica», como se llamaba inicialmente, presentó títulos importantes, como «Sucedió una noche», de Frank Capra, «El campeón» de King Vidor, «Grand Hotel», de Edmund Goulding, «Frankenstein» de James Whale y «Viva la libertad» de René Clair.
En la pantalla aparecían los artistas más célebres de la época: Greta Garbo, Clark Gable, Joan Crawford y Vittorio De Sica.
Para algunos historiadores esa fecha representa el nacimiento oficial del cine como arte moderno.
La segunda edición se celebró en 1934, tenía carácter competitivo y contó con la participación de 19 naciones y más de 300 periodistas acreditados.
«Hombres de Arán» de Robert Flaherty se llevó la «Copa Mussolini» a la mejor película extranjera, y Katharine Hepburn recibió la «Gran Medalla de Oro de la Asociación Nacional Fascista del Espectáculo» por «Las cuatro hermanitas», de Cukor.
El primer escándalo fue protagonizado por Hedy Lamarr, por aparecer completamente desnuda en el film «Extase», de Gustav Machaty.
En 1935 la muestra pasó a ser anual y se prohibió la participación de películas soviéticas.
En 1938 fue el momento en que más se hicieron notar las presiones políticas. El jerarca nazi Joseph Goebbels (ministro de Propaganda de Adolf Hitler) figuraba entre los invitados especiales. Venció «Olympia» de Leni Riefenshtal, que al margen de sus cualidades estéticas, era un filme de propaganda sobre los Juegos Olímpicos celebrados en Berlín en 1936.
La participación del cine estadounidense, hasta entonces elevada, fue vetada.
De 1938 a 1942 el festival de Venecia acogió sólo películas de propaganda fascista, todas italianas y alemanas.
De 1942 a 1945 la guerra silenció el festival, que volvió a abrirse en 1946.
Los años de la postguerra, sobre todo los años 50 y 60, fueron marcados por el nacimiento de una generación genial de cineastas italianos: Rossellini, Fellini, Visconti, Antonioni. Los franceses Godard, Truffaut y Malle presentaban sus obras en el Lido entre polémicas y elogios.
En los años 70, con la radicalización del movimiento estudiantil, que tachaba de mundano el certamen, la Mostra tuvo que cerrar. Reabrió en 1979.
«No evaluamos bien las realidades de un cine dominado por las leyes económicas», comentó en aquel entonces el director de la Mostra, el cineasta comunista Gillo Pontecorvo.
Desde entonces no ha dejado de descubrir nuevos talentos.
Con 75 años y 64 ediciones, la Mostra de Venecia sigue siendo un punto de referencia para la cinematografía mundial.