Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, percibió que el proyecto de presupuesto del Estado 2011 con déficit fiscal de casi Q15 millardos, que presentó la cartera de Finanzas Públicas, podría estar bastante cercano a lo electoral.
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Montenegro enfatizó su preocupación porque se está gastando más de lo que realmente está entrando en épocas que han bajado los ingresos tributarios y no tributarios para el Estado.
El nuevo presupuesto estatal en época electoral podría ser aprobado porque será determinante para los aliados de UNE, «por los intereses que hay en listado geográfico de obras», subrayó.
Las necesidades electorales son muchas, y recordó que la creación de los doce programas sociales ha requerido más gasto, aquilatado en unos Q2 mil millones.
Mario Taracena, presidente de la comisión de Finanzas Públicas, dijo que la Cohesión Social es solo «una gotita en el mar» y que de ser posible se tendría que aumentar.
Alejandro Arévalo, subjefe del bloque Unionista, analizó que si los gastos sociales se mantienen y no se incrementan no habría problema para un déficit de esa magnitud que se puede llenar sin afectar demasiado.
Luis Fernando Pérez, jefe de la bancada FRG, no ve mayor problema con la propuesta, pero más prudente dijo que analizarán las partidas y después ofrecerán un criterio.
Ramón Parellada, del Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES), comenta que aprobar un presupuesto de esta magnitud sería una «irresponsabilidad fiscal; está basado en ingresos irreales». Jorge Santos, del Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos, (CIIDH), dijo que «la deuda debe manejarse con cautela, el país está en un ciclo de permanente crisis».