China anunció ayer que aumentará los impuestos al consumo de los vehículos con mayores emisiones de gases de efecto invernadero y reducirá la tasa de los tasas menos contaminantes.
Los impuestos sobre los carros que tengan un motor de tres a cuatro litros pasarán de una tasa de 15% a 25% desde el 1 de septiembre, indicó el ministerio de Finanzas en un comunicado.
La tasa de los tasas con motores de una potencia superior a cuatro litros subirá de 20% a 40%.
Al mismo tiempo, los tasas con motores de menos de un litro sólo pagarán una tasa de 1%, contra 3% anteriormente.
Los cambios contribuirán «a reducir el consumo de diésel y de gasolina y la polución atmosférica, y ayudarán al país a alcanzar su objetivo de ahorro de energía y de reducción de la contaminación», indicó el comunicado.
China dijo que desea pasar a un modelo de crecimiento menos contaminante y que ahorre más energía, pero según los expertos aún tiene mucho por hacer para lograr este objetivo.