¡Vaya gobierno más contradictorio!


Quien tenga el hábito de la lectura bien sabe que va guardando en su mente la serie de hechos que después lo llevan a sacar conclusiones mucho más válidas que cualquier otro que, a la primera de cambios, quiera dar opiniones sobre cualquier tema. A lo largo de casi dos años, el gobierno de Colom ha estado enviando mensajes a la población muy poco congruentes con la realidad en que vivimos, peor todaví­a cuando se trata de guardar armoní­a entre lo que dice y luego hace. No pasa un solo dí­a sin tropezarnos con sus contradicciones, al punto de sentirnos sumamente inseguros por el destino de nuestra nación, al no avizorar que algún dí­a pueda nuestra «familia progresar».

Francisco Cáceres Barrios

Mientras anda viendo micos aparejados por todas partes endilgándole a cualquier persona o entidad el carácter de desestabilizador, ahora su gobierno es el primero en empujar al más inadecuado lí­der sindical que hayamos tenido en la historia, fiel amigo de su familia polí­tica, para que con otra acción chantajista paralice la nación, en los dí­as menos propicios para alterar el orden público o instigar acciones violentas de las que después puedan arrepentirse y todo, porque en otra demostración más de su incapacidad no haya podido administrar eficazmente los recursos públicos, ni propiciar con certeza una real y efectiva reforma fiscal que pudiera servir de marco para el progreso y desarrollo del paí­s.

El Presidente y el Vicepresidente hicieron mucha algarabí­a cuando se promulgó la Ley del Libre Acceso a la Información; sin embargo, los ministerios de Gobernación y de la Defensa Nacional han hecho eco al comportamiento reacio de muchas alcaldí­as municipales. ¿Esto no es una clara muestra de contradicción? Por otra parte, su gobierno asegura necesitar dinero para poder hacer escuelas, seguridad, hospitales y carreteras, ¿quién podrá aclararnos entonces por qué durante lo que va del año 2009 se hayan transferido Q 10 mil millones que se habí­an presupuestado para esos fines?

Cualquiera con dos dedos de frente sabe que nuestro paí­s no tiene el suficiente dinero para satisfacer la totalidad de sus necesidades y carencias. De ahí­ parte la imperiosa necesidad de haber sido eficiente para analizar y planificar un ejemplar Presupuesto Anual de Ingresos, Gastos e Inversiones respetando las debidas prioridades. Preferir la politiquerí­a que trae consigo la mentira y el engaño, por ejemplo, pagando anuncios de más de Q 25 mil para celebrar la tan mentada «transparencia», viene a resultar una contradicción total, cuando se resiste a informar el listado de beneficiarios de programas que aduce son de carácter social y no una descarada y anticipada campaña electoral. De ahí­ la importancia de terminar de una vez por todas con las contradicciones, como esa de propiciar la alteración del orden público que bien podrí­a resultar como ponerle la tapa al pomo al envase del desencanto, desesperanza y frustración que embarga a la sociedad guatemalteca.