«Como consecuencia de las irregulares actuaciones tanto del CONI como de la Agencia Mundial Antidopaje, se han interpuesto ante los juzgados españoles sendas acciones judiciales penales contra miembros del Tribunal Nacional Antidopaje (TNA) del CONI y contra la Agencia Mundial Antidopaje», afirmó el comunicado del corredor.
Los miembros del CONI concernidos por la querella son Francesco Plotino, Luca Fiormonte, Luca Amato, Silvia Chiappalupi, Luigi di Maio, Antonio Marra y Luca Marafioti, a quienes al igual que la AMA, Valverde acusa de «posibles delitos de desobediencia a las autoridades judiciales españolas», según el texto.
«En el caso de la Agencia Mundial Antidopaje, la denuncia se refiere a las personas que hayan adoptado la decisión de desobedecer al Juez Serrano», añadió el comunicado.
El 6 de mayo, Valverde, miembro del equipo Caisse d»Epargne, anunció que se querellaría contra el procurador de la fiscalía antidopaje del CONI, Ettore Torri.
La fiscalía antidopaje del CONI sancionó a Valverde con una suspensión de dos años por considerarlo implicado en el escándalo del dopaje sanguíneo llamado «Operación Puerto».
La AMA había presentado en vano un recurso ante la justicia española para conseguir una de las bolsas de sangre intervenidas en este caso de dopaje en España hace tres años y atribuidas a Valverde.
Esta bolsa de plama es la que el procurador del CONI había logrado obtener en enero y la que le permitió realizar las comparaciones con los análisis de ADN del corredor.
La sanción aplicada por el CONI prohibió a Valverde competir en Italia durante dos años, lo que incluye una parte de una etapa del próximo Tour de Francia. Sólo la Unión de Ciclistas Internacional (UCI) puede decidir extender esta suspensión a todas las carreras.