Vale más tarde que nunca


Las regalí­as que dejan las empresas transnacionales a los pueblos para explotar las riquezas naturales, son tan miserables que solo alcanzan para acallar a las autoridades municipales que aún se oponen a estos negocios.

Pedro Mateo
chamateo99@hotmail.com

La destrucción de los recursos naturales y la amenaza a la vida que en el futuro convertirá en desierto a muchos municipios, son causas justas de la celebración de Consultas Comunitarias para conocer si los vecinos de los pueblos están de acuerdo o no con las exploraciones y explotaciones mineras a cielo abierto. Miles de pobladores de San Marcos, Huehuetenango y Baja Verapaz están interesados en unificar sus voces para participar en estos eventos, ya que están atemorizados que montañas pintorescas de paisajes puedan desaparecer.

Aquellos empresarios que gustan de la belleza natural y promueven el turismo también serán atormentados por aquellos que gustan del negocio de las minas, pues estos últimos solo quieren generar ganancias millonarias en dólares a costa de la destrucción. í“sea, no sólo comunidades indí­genas son afectadas, sino todos quedaremos sin montañas, manantiales, riachuelos y bellos horizontes.

Este negocio descarado basa sus estrategias sobre sobornos a autoridades del Ministerio de Energí­a y Minas para obtener licencias de exploración, y así­ lo hacen con autoridades municipales a cambio de comprometer el territorio de los pueblos y permitir la llegada de maquinarias a los lugares recónditos. El uno por ciento de ganancias que dejan las empresas a los municipios es ridí­culo, que sólo alcanza para sobornar a los alcaldes.

Impulsar una polí­tica pública sobre el aprovechamiento de los recursos naturales y la aprobación de una ley que permita consultas y diálogos con las comunidades donde existen riquezas del subsuelo, serí­a recomendable. Basta de mercantilismo con la vida de los seres humanos que necesitan justicia, paz y vida digna. No más negocios que generen corrupción y violan constantemente los Derechos Humanos.

En honor a Raúl Bocel Velásquez, campesino asesinado por rechazar las explotaciones mineras en Los Encuentros, Sololá, (09/01/05), los dirigentes comunitarios de los municipios donde se han otorgada las licencias de exploración de metales, están obligadas a desarrollar sus consultas, es trascendental la defensa de la madre tierra que sustenta la existencia de los pueblos indí­genas, ya que con sudor y lágrimas cultivan la tierra. Es necesario resaltar las acciones profundas que se han desarrollado en Baja Verapaz, donde el Consejo Departamental de Desarrollo (Codede), integrada por organizaciones de la sociedad civil están en desacuerdo con las licencias de exploración que se han otorgado por autoridades gubernamentales. El municipio de Tacaná, San Marcos, está preparado para su Consulta, que se desarrollará el próximo viernes, donde se prevé la asistencia de 80 mil habitantes de 158 comunidades.

Extracción y separación de los minerales conllevan destrucción irreversible al ambiente y las regalí­as que resaltan los politiqueros que la respaldan son una migaja de ganancias. Es una farsa que dichas empresas generen desarrollo a los pueblos, por lo que no es posible menospreciar a los campesinos que durante toda su vida han protegido a las montañas.