Vacíos legales


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Entrevistados varios notables expertos acerca de cómo se puede llenar, tapar, disimular, ocultar, o lo que convenga hacer en caso evidente de un vacío legal, todos coinciden en diversas soluciones provisionales. Como primera providencia, alrededor del vacío legal debe ponerse un aviso de advertencia, bien visible, para que nadie, por ir abriendo la boca, se caiga en él y luego presente onerosa denuncia ante tribunal no precisamente competente, por daños y lesiones.

René Leiva


Un vacío legal puede dejarse tal como está, a manera de lugar reservado para ser colmado oportunamente; para mientras, puede ser rellenado con inspirados párrafos técnicos redactados como solo se utiliza en ocasiones especiales. Se le puede colocar una especie de puente de palitos, si es muy grande el vacío, para no tener que saltarlo, debido al potencial riesgo que representa. Puede hacerse una excavación cercana al vacío que por el momento llama la atención, de su misma oquedad, y rellenarlo, cuidándose de cubrir el hoyo que prestó su material legal, aunque de diferente contenido. Se le puede poner una suerte de tapadera metálica con cadena y candados cuyas llaves se conserven en la bóveda de un banco (del sistema).

Nunca debe perderse de vista, según los expertos, que los vacíos legales, además de trampas deliberadas y bien diseñadas, hacen las veces de puertas de escape, espacios para mover y moverse a antojo y capricho.

Un vacío legal, ese pequeño hoyo, puede tener y de hecho posee mayor importancia práctica, para muchos, que todo el cuerpo y contenido de una ley. Esos vacíos legales, en su impresionante conjunto, son una institución virtualmente superior a la propia Constitución Política del país de la eterna.

Se sabe de astutos emprendedores, competitivos y exitosos que viven de los vacíos legales para montar empresas y atraer inversiones de todo tipo. Mucho del glorioso mercado, el no menos glorioso neoliberalismo y las seculares relaciones de producción se deben al aprovechamiento de ciertos vacíos legales tradicionales.

Los expertos se niegan a aceptar que un vacío legal sea defecto de fábrica, sirva a manera de descanso o rellano para airear a la propia ley. O, peor aún, que se utilice para echar colillas, chicles mascados, envases, cáscaras de mango…

A mucha gente que desaparece todos los días se la ha tragado un vacío legal tipo sigúan – Siguanaba.