¡Usemos el oro nacional para Guatemala!


El oro de Guatemala, en la actualidad es abusivamente explotado y sacado del paí­s por una compañí­a transnacional canadiense en contubernio por los mismos guatemaltecos vende patria de siempre.

Roberto Arias

En el momento actual, el gerente general de la Montana Exploradora de Guatemala S.A. (Glamis Gold Limited), Milton Saravia, es una persona probadamente corrupta (hay publicaciones especí­ficas sobre las suciedades de este sujeto), quien sirve de testaferro a la familia de í“scar Berger y amigos.

Jorge Serrano Elí­as, siendo presidente de Guatemala, después de nombrarlo, echó del puesto de secretario ejecutivo del CONAP a Milton Saravia, precisamente por denuncias de sus actos de corrupción pero, este es el tipo de personas que acogen bajo su sombrilla los saqueadores de Guatemala, para que sirvan como perros guardianes de los saqueos legalizados de sus amos, quienes sostienen una lucha constante para permanecer en el poder o tras el poder para legalizar inmoralmente sus obscenas acciones contra los intereses de Guatemala.

La misma embajada del Canadá y la transnacional Gladis Gold se hicieron de oí­dos sordos y vieron para otro lado cuando, en esta columna periodí­stica y en otras publicaciones serias, en varias oportunidades se denunció con datos probatorios sobre lo corrupto de Milton Saravia. Esto prueba la mala fe de los paí­ses y transnacionales explotadores de los recursos naturales de pequeñas repúblicas con gobiernos corruptos.

La transnacional que tiene en concesión la explotación del oro de Guatemala y de los guatemaltecos opera con un contrato abusivo y oneroso para el paí­s. Son los gobernantes que tienen intereses personales y familiares en el saqueo quienes tienen la culpa y la responsabilidad de que los extranjeros vengan a hacer lo que se les ronca la gana con Guatemala.

El aún presidente de la República, í“scar Rafael Berger Perdomo, conjuntamente con su í­ntimo amigo ílvaro Arzú Irigoyen, en veinte años han logrado apropiarse y/o vender gran parte del paí­s, a ciencia y paciencia de las mayorí­as que no tienen voz ni voto y de los imbéciles que, por su misma condición, le rinden pleitesí­a a la mafia de cuello blanco, al grado de que ílvaro Arzú es el alcalde de nuevo. ¡Increí­ble!

í“scar Berger deja al paí­s en bancarrota y lleno de serios problemas sin resolver. Es urgente que el gobierno electo inicie gestiones para que, al asumir al poder, en justicia se revierten las condiciones de los contratos de explotación de oro, petróleo y ní­quel en Guatemala. De allí­ debe salir el dinero para la enorme inversión social que debe hacerse para no caer totalmente al hoyo negro. ¡Los recursos naturales son la riqueza nacional! Son multimillones de dólares mensuales que vuelan fuera de Guatemala ante la total indiferencia, apatí­a e indolencia de todos los guatemaltecos. ¡Es asqueante!

Los paí­ses petroleros cobran carí­simo el producto que extraen de debajo de la tierra y los guatemaltecos, a regañadientes y con enorme esfuerzo, tienen que pagarlo. ¿Por qué, entonces, mientras un grueso de la población se muere literalmente de hambre, total falta de salubridad y se revuelca dentro de su propia miseria e ignorancia en pleno siglo XXI, Guatemala y los guatemaltecos están regalando el oro de su tierra a paí­ses y compañí­as transnacionales de una manera tan estúpida?

Por favor, señor presidente electo, ílvaro Colom? considérelo.